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26.S. Mateo del Capitulo 1 al 28

Mat 1:1 Tabla genealógica de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham:
Mat 1:2 Abraham fue el padre de* Isaac; Isaac, padre de Jacob; Jacob, padre de Judá y de sus hermanos;
Mat 1:3 Judá, padre de Fares y de Zara, cuya madre fue Tamar; Fares, padre de Esrom; Esrom, padre de Aram;
Mat 1:4 Aram, padre de Aminadab; Aminadab, padre de Naasón; Naasón, padre de Salmón;
Mat 1:5 Salmón, padre de Booz, cuya madre fue Rahab; Booz, padre de Obed, cuya madre fue Rut; Obed, padre de Isaí;
Mat 1:6 e Isaí, padre del rey David. David fue el padre de Salomón, cuya madre había sido la esposa de Urías;
Mat 1:7 Salomón, padre de Roboam; Roboam, padre de Abías; Abías, padre de Asa;
Mat 1:8 Asa, padre de Josafat; Josafat, padre de Joram; Joram, padre de Uzías;
Mat 1:9 Uzías, padre de Jotam; Jotam, padre de Acaz; Acaz, padre de Ezequías;
Mat 1:10 Ezequías, padre de Manasés; Manasés, padre de Amón; Amón, padre de Josías;
Mat 1:11 y Josías, padre de Joaquín y de sus hermanos en tiempos de la deportación a Babilonia.
Mat 1:12 Después de la deportación a Babilonia, Joaquín fue el padre de Salatiel; Salatiel, padre de Zorobabel;
Mat 1:13 Zorobabel, padre de Abiud; Abiud, padre de Eliaquim; Eliaquim, padre de Azor;
Mat 1:14 Azor, padre de Sadoc; Sadoc, padre de Aquim; Aquim, padre de Eliud;
Mat 1:15 Eliud, padre de Eleazar; Eleazar, padre de Matán; Matán, padre de Jacob;
Mat 1:16 y Jacob fue el padre de José, que fue esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo.
Mat 1:17 Así que hubo en total catorce generaciones desde Abraham hasta David, catorce desde David hasta la deportación a Babilonia, y catorce desde la deportación hasta el Cristo.
Mat 1:18 El nacimiento de Jesús, el Cristo, fue así: Su madre, María, estaba comprometida para casarse con José, pero antes de unirse a él, resultó que estaba encinta por obra del Espíritu Santo.
Mat 1:19 Como José, su esposo, era un hombre justo y no quería exponerla a vergüenza pública, resolvió divorciarse de ella en secreto.
Mat 1:20 Pero cuando él estaba considerando hacerlo, se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: "José, hijo de David, no temas recibir a María por esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo.
Mat 1:21 Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús,* porque él salvará a su pueblo de sus pecados."
Mat 1:22 Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había dicho por medio del profeta:
Mat 1:23 "La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y lo llamarán Emanuel"* (que significa "Dios con nosotros").
Mat 1:24 Cuando José se despertó, hizo lo que el ángel del Señor le había mandado y recibió a María por esposa.
Mat 1:25 Pero no tuvo relaciones conyugales con ella hasta que dio a luz un hijo, a quien le puso por nombre Jesús.
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Mat 2:1 Después que Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes, llegaron a Jerusalén unos sabios* procedentes del Oriente.
Mat 2:2 --¿Dónde está el que ha nacido rey de los judíos? --preguntaron--. Vimos levantarse* su estrella y hemos venido a adorarlo.
Mat 2:3 Cuando lo oyó el rey Herodes, se turbó, y toda Jerusalén con él.
Mat 2:4 Así que convocó de entre el pueblo a todos los jefes de los sacerdotes y maestros de la ley, y les preguntó dónde había de nacer el Cristo.
Mat 2:5 --En Belén de Judea --le respondieron--, porque esto es lo que ha escrito el profeta:
Mat 2:6 "'Pero tú, Belén, en la tierra de Judá, de ninguna manera eres la menor entre los principales de Judá; porque de ti saldrá un príncipe que será el pastor de mi pueblo Israel.'*
Mat 2:7 Luego Herodes llamó en secreto a los sabios y se enteró por ellos del tiempo exacto en que había aparecido la estrella.
Mat 2:8 Los envió a Belén y les dijo: --Vayan e infórmense bien de ese niño y, tan pronto como lo encuentren, avísenme para que yo también vaya y lo adore.
Mat 2:9 Después de oír al rey, siguieron su camino, y sucedió que la estrella que habían visto levantarse iba delante de ellos hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba el niño.
Mat 2:10 Al ver la estrella, se llenaron de alegría.
Mat 2:11 Cuando llegaron a la casa, vieron al niño con María, su madre; y postrándose lo adoraron. Abrieron sus cofres y le presentaron como regalos oro, incienso y mirra.
Mat 2:12 Entonces, advertidos en sueños de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.
Mat 2:13 Cuando ya se habían ido, un ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo."
Mat 2:14 Así que se levantó cuando todavía era de noche, tomó al niño y a su madre, y partió para Egipto,
Mat 2:15 donde permaneció hasta la muerte de Herodes. De este modo se cumplió lo que el Señor había dicho por medio del profeta: "De Egipto llamé a mi hijo."*
Mat 2:16 Cuando Herodes se dio cuenta de que los sabios se habían burlado de él, se enfureció y mandó matar a todos los niños menores de dos años en Belén y en sus alrededores, de acuerdo con el tiempo que había averiguado de los sabios.
Mat 2:17 Entonces se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías:
Mat 2:18 "Se oye un grito en Ramá, llanto y gran lamentación; es Raquel que llora por sus hijos y rechaza el consuelo, porque ya no viven."*
Mat 2:19 Después que murió Herodes, un ángel del Señor se le apareció en sueños a José en Egipto
Mat 2:20 y le dijo: "Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a la tierra de Israel, que ya murieron los que amenazaban con quitarle la vida al niño."
Mat 2:21 Así que se levantó José, tomó al niño y a su madre, y regresó a la tierra de Israel.
Mat 2:22 Pero al oír que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allá. Advertido por Dios en sueños, se retiró al distrito de Galilea,
Mat 2:23 y fue a vivir en un pueblo llamado Nazaret. Con esto se cumplió lo dicho por los profetas: "Lo llamarán nazareno."
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Mat 3:1 En aquellos días se presentó Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea.
Mat 3:2 Decía: "Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca."
Mat 3:3 Juan era aquel de quien había escrito el profeta Isaías: "Voz de uno que grita en el desierto: 'Preparen el camino para el Señor, háganle sendas derechas.' "*
Mat 3:4 La ropa de Juan estaba hecha de pelo de camello. Llevaba puesto un cinturón de cuero y se alimentaba de langostas y miel silvestre.
Mat 3:5 Acudía a él la gente de Jerusalén, de toda Judea y de toda la región del Jordán.
Mat 3:6 Cuando confesaban sus pecados, él los bautizaba en el río Jordán.
Mat 3:7 Pero al ver que muchos fariseos y saduceos llegaban a donde él estaba bautizando, les advirtió: "¡Camada de víboras! ¿Quién les dijo que podrán escapar del castigo que se acerca?
Mat 3:8 Produzcan frutos que demuestren arrepentimiento.
Mat 3:9 No piensen que podrán alegar: 'Tenemos a Abraham por padre.' Porque les digo que Dios es capaz de sacarle hijos a Abraham incluso de estas piedras.
Mat 3:10 El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no produzca buen fruto será cortado y arrojado al fuego.
Mat 3:11 "Yo los bautizo a ustedes con* agua para que se arrepientan. Pero el que viene después de mí es más poderoso que yo, y ni siquiera merezco llevarle las sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.
Mat 3:12 Tiene el rastrillo en la mano y limpiará su era, recogiendo el trigo en su granero; la paja, en cambio, la quemará con fuego que nunca se apagará."
Mat 3:13 Un día Jesús fue de Galilea al Jordán para que Juan lo bautizara.
Mat 3:14 Pero Juan trató de disuadirlo. --Yo soy el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí? --objetó.
Mat 3:15 --Dejémoslo así por ahora, pues nos conviene cumplir con lo que es justo --le contestó Jesús. Entonces Juan consintió.
Mat 3:16 Tan pronto como Jesús fue bautizado, subió del agua. En ese momento se abrió el cielo, y él vio al Espíritu de Dios bajar como una paloma y posarse sobre él.
Mat 3:17 Y una voz del cielo decía: "Éste es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él."
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Mat 4:1 Luego el Espíritu llevó a Jesús al desierto para que el diablo lo sometiera a tentación.
Mat 4:2 Después de ayunar cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.
Mat 4:3 El tentador se le acercó y le propuso: --Si eres el Hijo de Dios, ordena a estas piedras que se conviertan en pan.
Mat 4:4 Jesús le respondió: --Escrito está: 'No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.'*
Mat 4:5 Luego el diablo lo llevó a la ciudad santa e hizo que se pusiera de pie sobre la parte más alta del templo, y le dijo:
Mat 4:6 --Si eres el Hijo de Dios, tírate abajo. Porque escrito está: 'Ordenará a sus ángeles que te sostengan en sus manos, para que no tropieces con ninguna piedra.'*
Mat 4:7 --También está escrito: 'No pongas a prueba al Señor tu Dios'* --le contestó Jesús.
Mat 4:8 De nuevo lo tentó el diablo, llevándolo a una montaña muy alta, y le mostró todos los reinos del mundo y su esplendor.
Mat 4:9 --Todo esto te daré si te postras y me adoras.
Mat 4:10 --¡Vete, Satanás! --le dijo Jesús--. Porque escrito está: Ádorarás al Señor tu Dios, y a él sólo servirás.'*
Mat 4:11 Entonces el diablo lo dejó, y unos ángeles acudieron a servirle.
Mat 4:12 Cuando Jesús oyó que habían encarcelado a Juan, regresó a Galilea.
Mat 4:13 Partió de Nazaret y se fue a vivir a Capernaúm, que está junto al lago en la región de Zabulón y de Neftalí,
Mat 4:14 para cumplir lo dicho por el profeta Isaías:
Mat 4:15 "Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles;
Mat 4:16 el pueblo que habitaba en la oscuridad ha visto una gran luz; sobre los que vivían en densas tinieblas* ha resplandecido una luz."*
Mat 4:17 Desde entonces comenzó Jesús a predicar: "Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos está cerca."
Mat 4:18 Mientras caminaba junto al mar de Galilea, Jesús vio a dos hermanos: uno era Simón, llamado Pedro, y el otro Andrés. Estaban echando la red al lago, pues eran pescadores.
Mat 4:19 "Vengan, síganme --les dijo Jesús--, y los haré pescadores de hombres."
Mat 4:20 Al instante dejaron las redes y lo siguieron.
Mat 4:21 Más adelante vio a otros dos hermanos: Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en una barca remendando las redes. Jesús los llamó,
Mat 4:22 y dejaron en seguida la barca y a su padre, y lo siguieron.
Mat 4:23 Jesús recorría toda Galilea, enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y dolencia entre la gente.
Mat 4:24 Su fama se extendió por toda Siria, y le llevaban todos los que padecían de diversas enfermedades, los que sufrían de dolores graves, los endemoniados, los epilépticos y los paralíticos, y él los sanaba.
Mat 4:25 Lo seguían grandes multitudes de Galilea, Decápolis, Jerusalén, Judea y de la región al otro lado del Jordán.
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Mat 5:1 Cuando vio a las multitudes, subió a la ladera de una montaña y se sentó. Sus discípulos se le acercaron,
Mat 5:2 y tomando él la palabra, comenzó a enseñarles diciendo:
Mat 5:3 "Dichosos los pobres en espíritu, porque el reino de los cielos les pertenece.
Mat 5:4 Dichosos los que lloran, porque serán consolados.
Mat 5:5 Dichosos los humildes, porque recibirán la tierra como herencia.
Mat 5:6 Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados.
Mat 5:7 Dichosos los compasivos, porque serán tratados con compasión.
Mat 5:8 Dichosos los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios.
Mat 5:9 Dichosos los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios.
Mat 5:10 Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque el reino de los cielos les pertenece.
Mat 5:11 "Dichosos serán ustedes cuando por mi causa la gente los insulte, los persiga y levante contra ustedes toda clase de calumnias.
Mat 5:12 Alégrense y llénense de júbilo, porque les espera una gran recompensa en el cielo. Así también persiguieron a los profetas que los precedieron a ustedes.
Mat 5:13 "Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve insípida, ¿cómo recobrará su sabor? Ya no sirve para nada, sino para que la gente la deseche y la pisotee.
Mat 5:14 "Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una colina no puede esconderse.
Mat 5:15 Ni se enciende una lámpara para cubrirla con un cajón. Por el contrario, se pone en la repisa para que alumbre a todos los que están en la casa.
Mat 5:16 Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben al Padre que está en el cielo.
Mat 5:17 "No piensen que he venido a anular la ley o los profetas; no he venido a anularlos sino a darles cumplimiento.
Mat 5:18 Les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni una letra ni una tilde de la ley desaparecerán hasta que todo se haya cumplido.
Mat 5:19 Todo el que infrinja uno solo de estos mandamientos, por pequeño que sea, y enseñe a otros a hacer lo mismo, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos; pero el que los practique y enseñe será considerado grande en el reino de los cielos.
Mat 5:20 Porque les digo a ustedes, que no van a entrar en el reino de los cielos a menos que su justicia supere a la de los fariseos y de los maestros de la ley.
Mat 5:21 "Ustedes han oído que se dijo a sus antepasados: 'No mates,* y todo el que mate quedará sujeto al juicio del tribunal.'
Mat 5:22 Pero yo les digo que todo el que se enoje* con su hermano quedará sujeto al juicio del tribunal. Es más, cualquiera que insulte* a su hermano quedará sujeto al juicio del Consejo. Pero cualquiera que lo maldiga* quedará sujeto al juicio del infierno.*
Mat 5:23 "Por lo tanto, si estás presentando tu ofrenda en el altar y allí recuerdas que tu hermano tiene algo contra ti,
Mat 5:24 deja tu ofrenda allí delante del altar. Ve primero y reconcíliate con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda.
Mat 5:25 "Si tu adversario te va a denunciar, llega a un acuerdo con él lo más pronto posible. Hazlo mientras vayan de camino al juzgado, no sea que te entregue al juez, y el juez al guardia, y te echen en la cárcel.
Mat 5:26 Te aseguro que no saldrás de allí hasta que pagues el último centavo.*
Mat 5:27 "Ustedes han oído que se dijo: 'No cometas adulterio.'*
Mat 5:28 Pero yo les digo que cualquiera que mira a una mujer y la codicia ya ha cometido adulterio con ella en el corazón.
Mat 5:29 Por tanto, si tu ojo derecho te hace pecar, sácatelo y tíralo. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él sea arrojado al infierno.*
Mat 5:30 Y si tu mano derecha te hace pecar, córtatela y arrójala. Más te vale perder una sola parte de tu cuerpo, y no que todo él vaya al infierno.
Mat 5:31 "Se ha dicho: Él que repudia a su esposa debe darle un certificado de divorcio.'*
Mat 5:32 Pero yo les digo que, excepto en caso de infidelidad conyugal, todo el que se divorcia de su esposa, la induce a cometer adulterio, y el que se casa con la divorciada comete adulterio también.
Mat 5:33 "También han oído que se dijo a sus antepasados: 'No faltes a tu juramento, sino cumple con tus promesas al Señor.'
Mat 5:34 Pero yo les digo: No juren de ningún modo: ni por el cielo, porque es el trono de Dios;
Mat 5:35 ni por la tierra, porque es el estrado de sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey.
Mat 5:36 Tampoco jures por tu cabeza, porque no puedes hacer que ni uno solo de tus cabellos se vuelva blanco o negro.
Mat 5:37 Cuando ustedes digan 'sí', que sea realmente sí; y cuando digan 'no', que sea no. Cualquier cosa de más, proviene del maligno.
Mat 5:38 "Ustedes han oído que se dijo: 'Ojo por ojo y diente por diente.'*
Mat 5:39 Pero yo les digo: No resistan al que les haga mal. Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele también la otra.
Mat 5:40 Si alguien te pone pleito para quitarte la capa, déjale también la camisa.
Mat 5:41 Si alguien te obliga a llevarle la carga un kilómetro, llévasela dos.
Mat 5:42 Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no le vuelvas la espalda.
Mat 5:43 "Ustedes han oído que se dijo: Áma a tu prójimo* y odia a tu enemigo.'
Mat 5:44 Pero yo les digo: Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen,*
Mat 5:45 para que sean hijos de su Padre que está en el cielo. Él hace que salga el sol sobre malos y buenos, y que llueva sobre justos e injustos.
Mat 5:46 Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa recibirán? ¿Acaso no hacen eso hasta los recaudadores de impuestos?
Mat 5:47 Y si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué de más hacen ustedes? ¿Acaso no hacen esto hasta los gentiles?
Mat 5:48 Por tanto, sean perfectos, así como su Padre celestial es perfecto.
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Mat 6:1 "Cuídense de no hacer sus obras de justicia delante de la gente para llamar la atención. Si actúan así, su Padre que está en el cielo no les dará ninguna recompensa.
Mat 6:2 "Por eso, cuando des a los necesitados, no lo anuncies al son de trompeta, como lo hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para que la gente les rinda homenaje. Les aseguro que ellos ya han recibido toda su recompensa.
Mat 6:3 Más bien, cuando des a los necesitados, que no se entere tu mano izquierda de lo que hace la derecha,
Mat 6:4 para que tu limosna sea en secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará.
Mat 6:5 "Cuando oren, no sean como los hipócritas, porque a ellos les encanta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para que la gente los vea. Les aseguro que ya han obtenido toda su recompensa.
Mat 6:6 Pero tú, cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto. Así tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará.
Mat 6:7 Y al orar, no hablen sólo por hablar como hacen los gentiles, porque ellos se imaginan que serán escuchados por sus muchas palabras.
Mat 6:8 No sean como ellos, porque su Padre sabe lo que ustedes necesitan antes de que se lo pidan.
Mat 6:9 "Ustedes deben orar así: "'Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre,
Mat 6:10 venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Mat 6:11 Danos hoy nuestro pan cotidiano.*
Mat 6:12 Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores.
Mat 6:13 Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno.'*
Mat 6:14 "Porque si perdonan a otros sus ofensas, también los perdonará a ustedes su Padre celestial
Mat 6:15 Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas.
Mat 6:16 "Cuando ayunen, no pongan cara triste como hacen los hipócritas, que demudan sus rostros para mostrar que están ayunando. Les aseguro que éstos ya han obtenido toda su recompensa.
Mat 6:17 Pero tú, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara
Mat 6:18 para que no sea evidente ante los demás que estás ayunando, sino sólo ante tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve lo que se hace en secreto, te recompensará.
Mat 6:19 "No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido destruyen, y donde los ladrones se meten a robar.
Mat 6:20 Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el óxido carcomen, ni los ladrones se meten a robar.
Mat 6:21 Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.
Mat 6:22 "El ojo es la lámpara del cuerpo. Por tanto, si tu visión es clara, todo tu ser disfrutará de la luz.
Mat 6:23 Pero si tu visión está nublada, todo tu ser estará en oscuridad.* Si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡qué densa será esa oscuridad!
Mat 6:24 "Nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro. No se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas.
Mat 6:25 "Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa?
Mat 6:26 Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas?
Mat 6:27 ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida?*
Mat 6:28 "¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan;
Mat 6:29 sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos.
Mat 6:30 Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe?
Mat 6:31 Así que no se preocupen diciendo: '¿Qué comeremos?' o '¿Qué beberemos?' o '¿Con qué nos vestiremos?'
Mat 6:32 Porque los paganos andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan.
Mat 6:33 Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.
Mat 6:34 Por lo tanto, no se angustien por el mañana, el cual tendrá sus propios afanes. Cada día tiene ya sus problemas.
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Mat 7:1 "No juzguen a nadie, para que nadie los juzgue a ustedes.
Mat 7:2 Porque tal como juzguen se les juzgará, y con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes.
Mat 7:3 "¿Por qué te fijas en la astilla que tiene tu hermano en el ojo, y no le das importancia a la viga que está en el tuyo?
Mat 7:4 ¿Cómo puedes decirle a tu hermano: 'Déjame sacarte la astilla del ojo', cuando ahí tienes una viga en el tuyo?
Mat 7:5 ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu propio ojo, y entonces verás con claridad para sacar la astilla del ojo de tu hermano.
Mat 7:6 "No den lo sagrado a los perros, no sea que se vuelvan contra ustedes y los despedacen; ni echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen.
Mat 7:7 "Pidan, y se les dará; busquen, y encontrarán; llamen, y se les abrirá.
Mat 7:8 Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre.
Mat 7:9 "¿Quién de ustedes, si su hijo le pide pan, le da una piedra?
Mat 7:10 ¿O si le pide un pescado, le da una serpiente?
Mat 7:11 Pues si ustedes, aun siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que le pidan!
Mat 7:12 Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas.
Mat 7:13 "Entren por la puerta estrecha. Porque es ancha la puerta, y espacioso el camino que conduce a la destrucción, y muchos entran por ella.
Mat 7:14 Pero estrecha es la puerta, y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que la encuentran.
Mat 7:15 "Cuídense de los falsos profetas. Vienen a ustedes disfrazados de ovejas, pero por dentro son lobos feroces.
Mat 7:16 Por sus frutos los conocerán. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los cardos?
Mat 7:17 Del mismo modo, todo árbol bueno da fruto bueno, pero el árbol malo da fruto malo.
Mat 7:18 Un árbol bueno no puede dar fruto malo, y un árbol malo no puede dar fruto bueno.
Mat 7:19 Todo árbol que no da buen fruto se corta y se arroja al fuego.
Mat 7:20 Así que por sus frutos los conocerán.
Mat 7:21 "No todo el que me dice: 'Señor, Señor', entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo.
Mat 7:22 Muchos me dirán en aquel día: 'Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre expulsamos demonios e hicimos muchos milagros?'
Mat 7:23 Entonces les diré claramente: 'Jamás los conocí. ¡Aléjense de mí, hacedores de maldad!'
Mat 7:24 "Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca.
Mat 7:25 Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca.
Mat 7:26 Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena.
Mat 7:27 Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y ésta se derrumbó, y grande fue su ruina."
Mat 7:28 Cuando Jesús terminó de decir estas cosas, las multitudes se asombraban de su enseñanza,
Mat 7:29 porque les enseñaba como quien tenía autoridad, y no como los maestros de la ley.
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Mat 8:1 Cuando Jesús bajó de la ladera de la montaña, lo siguieron grandes multitudes.
Mat 8:2 Un hombre que tenía lepra se le acercó y se arrodilló delante de él. --Señor, si quieres, puedes limpiarme --le dijo.
Mat 8:3 Jesús extendió la mano y tocó al hombre. --Sí quiero --le dijo--. ¡Queda limpio! Y al instante quedó sano* de la lepra.
Mat 8:4 --Mira, no se lo digas a nadie --le dijo Jesús--; sólo ve, preséntate al sacerdote, y lleva la ofrenda que ordenó Moisés, para que sirva de testimonio.
Mat 8:5 Al entrar Jesús en Capernaúm, se le acercó un centurión pidiendo ayuda.
Mat 8:6 --Señor, mi siervo está postrado en casa con parálisis, y sufre terriblemente.
Mat 8:7 --Iré a sanarlo --respondió Jesús.
Mat 8:8 --Señor, no merezco que entres bajo mi techo. Pero basta con que digas una sola palabra, y mi siervo quedará sano.
Mat 8:9 Porque yo mismo soy un hombre sujeto a órdenes superiores, y además tengo soldados bajo mi autoridad. Le digo a uno: 'Ve', y va, y al otro: 'Ven', y viene. Le digo a mi siervo: 'Haz esto', y lo hace.
Mat 8:10 Al oír esto, Jesús se asombró y dijo a quienes lo seguían: --Les aseguro que no he encontrado en Israel a nadie que tenga tanta fe.
Mat 8:11 Les digo que muchos vendrán del oriente y del occidente, y participarán en el banquete con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos.
Mat 8:12 Pero a los súbditos del reino se les echará afuera, a la oscuridad, donde habrá llanto y rechinar de dientes.
Mat 8:13 Luego Jesús le dijo al centurión: --¡Ve! Todo se hará tal como creíste. Y en esa misma hora aquel siervo quedó sanó.
Mat 8:14 Cuando Jesús entró en casa de Pedro, vio a la suegra de éste en cama, con fiebre.
Mat 8:15 Le tocó la mano y la fiebre se le quitó; luego ella se levantó y comenzó a servirle.
Mat 8:16 Al atardecer, le llevaron muchos endemoniados, y con una sola palabra expulsó a los espíritus, y sanó a todos los enfermos.
Mat 8:17 Esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías: "Él tomó sobre sí nuestras enfermedades y cargó con nuestras dolencias."*
Mat 8:18 Cuando Jesús vio a la multitud que lo rodeaba, dio orden de pasar al otro lado del lago.
Mat 8:19 Se le acercó un maestro de la ley y le dijo: --Maestro, te seguiré a dondequiera que vayas.
Mat 8:20 --Las zorras tienen madrigueras y las aves tienen nidos --le respondió Jesús--, pero el Hijo del hombre no tiene dónde recostar la cabeza.
Mat 8:21 Otro discípulo le pidió: --Señor, primero déjame ir a enterrar a mi padre.
Mat 8:22 --Sígueme --le replicó Jesús--, y deja que los muertos entierren a sus muertos.
Mat 8:23 Luego subió a la barca y sus discípulos lo siguieron.
Mat 8:24 De repente, se levantó en el lago una tormenta tan fuerte que las olas inundaban la barca. Pero Jesús estaba dormido.
Mat 8:25 Los discípulos fueron a despertarlo. --¡Señor --gritaron--, sálvanos, que nos vamos a ahogar!
Mat 8:26 --Hombres de poca fe --les contestó--, ¿por qué tienen tanto miedo? Entonces se levantó y reprendió a los vientos y a las olas, y todo quedó completamente tranquilo.
Mat 8:27 Los discípulos no salían de su asombro, y decían: "¿Qué clase de hombre es éste, que hasta los vientos y las olas le obedecen?"
Mat 8:28 Cuando Jesús llegó al otro lado, a la región de los gadarenos,* dos endemoniados le salieron al encuentro de entre los sepulcros. Eran tan violentos que nadie se atrevía a pasar por aquel camino.
Mat 8:29 De pronto le gritaron: --¿Por qué te entrometes, Hijo de Dios? ¿Has venido aquí a atormentarnos antes del tiempo señalado?
Mat 8:30 A cierta distancia de ellos estaba paciendo una gran manada de cerdos.
Mat 8:31 Los demonios le rogaron a Jesús: --Si nos expulsas, mándanos a la manada de cerdos.
Mat 8:32 --Vayan --les dijo. Así que salieron de los hombres y entraron en los cerdos, y toda la manada se precipitó al lago por el despeñadero y murió en el agua.
Mat 8:33 Los que cuidaban los cerdos salieron corriendo al pueblo y dieron aviso de todo, incluso de lo que les había sucedido a los endemoniados.
Mat 8:34 Entonces todos los del pueblo fueron al encuentro de Jesús. Y cuando lo vieron, le suplicaron que se alejara de esa región.
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Mat 9:1 Subió Jesús a una barca, cruzó al otro lado y llegó a su propio pueblo.
Mat 9:2 Unos hombres le llevaron un paralítico, acostado en una camilla. Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico: --¡Ánimo, hijo; tus pecados quedan perdonados!
Mat 9:3 Algunos de los maestros de la ley murmuraron entre ellos: "¡Este hombre blasfema!"
Mat 9:4 Como Jesús conocía sus pensamientos, les dijo: --¿Por qué dan lugar a tan malos pensamientos?
Mat 9:5 ¿Qué es más fácil, decir: 'Tus pecados quedan perdonados', o decir: 'Levántate y anda'?
Mat 9:6 Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados --se dirigió entonces al paralítico--: Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
Mat 9:7 Y el hombre se levantó y se fue a su casa.
Mat 9:8 Al ver esto, la multitud se llenó de temor, y glorificó a Dios por haber dado tal autoridad a los mortales.
Mat 9:9 Al irse de allí, Jesús vio a un hombre llamado Mateo, sentado a la mesa de recaudación de impuestos. "Sígueme", le dijo. Mateo se levantó y lo siguió.
Mat 9:10 Mientras Jesús estaba comiendo en casa de Mateo, muchos recaudadores de impuestos y pecadores llegaron y comieron con él y sus discípulos.
Mat 9:11 Cuando los fariseos vieron esto, les preguntaron a sus discípulos: --¿Por qué come su maestro con recaudadores de impuestos y con pecadores?
Mat 9:12 Al oír esto, Jesús les contestó: --No son los sanos los que necesitan médico sino los enfermos.
Mat 9:13 Pero vayan y aprendan lo que significa: 'Misericordia quiero y no sacrificio.'* Porque no he venido a llamar a justos sino a pecadores.
Mat 9:14 Un día se le acercaron los discípulos de Juan y le preguntaron: --¿Cómo es que nosotros y los fariseos ayunamos, pero no así tus discípulos? Jesús les contestó:
Mat 9:15 --¿Acaso pueden estar de luto los invitados del novio mientras él está con ellos? Llegará el día en que se les quitará el novio; entonces sí ayunarán.
Mat 9:16 Nadie remienda un vestido viejo con un retazo de tela nueva, porque el remiendo fruncirá el vestido y la rotura se hará peor.
Mat 9:17 Ni tampoco se echa vino nuevo en odres viejos. De hacerlo así, se reventarán los odres, se derramará el vino y los odres se arruinarán. Más bien, el vino nuevo se echa en odres nuevos, y así ambos se conservan.
Mat 9:18 Mientras él les decía esto, un dirigente judío llegó, se arrodilló delante de él y le dijo: --Mi hija acaba de morir. Pero ven y pon tu mano sobre ella, y vivirá.
Mat 9:19 Jesús se levantó y fue con él, acompañado de sus discípulos.
Mat 9:20 En esto, una mujer que hacía doce años padecía de hemorragias se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto.
Mat 9:21 Pensaba: "Si al menos logro tocar su manto, quedaré sana."
Mat 9:22 Jesús se dio vuelta, la vio y le dijo: --¡Ánimo, hija! Tu fe te ha sanado. Y la mujer quedó sana en aquel momento.
Mat 9:23 Cuando Jesús entró en la casa del dirigente y vio a los flautistas y el alboroto de la gente,
Mat 9:24 les dijo: --Váyanse. La niña no está muerta sino dormida. Entonces empezaron a burlarse de él.
Mat 9:25 Pero cuando se les hizo salir, entró él, tomó de la mano a la niña, y ésta se levantó.
Mat 9:26 La noticia se divulgó por toda aquella región.
Mat 9:27 Al irse Jesús de allí, dos ciegos lo siguieron, gritándole: --¡Ten compasión de nosotros, Hijo de David!
Mat 9:28 Cuando entró en la casa, se le acercaron los ciegos, y él les preguntó: --¿Creen que puedo sanarlos? --Sí, Señor --le respondieron.
Mat 9:29 Entonces les tocó los ojos y les dijo: --Se hará con ustedes conforme a su fe.
Mat 9:30 Y recobraron la vista. Jesús les advirtió con firmeza: --Asegúrense de que nadie se entere de esto.
Mat 9:31 Pero ellos salieron para divulgar por toda aquella región la noticia acerca de Jesús.
Mat 9:32 Mientras ellos salían, le llevaron un mudo endemoniado.
Mat 9:33 Así que Jesús expulsó al demonio, y el que había estado mudo habló. La multitud se maravillaba y decía: "Jamás se ha visto nada igual en Israel."
Mat 9:34 Pero los fariseos afirmaban: "Éste expulsa a los demonios por medio del príncipe de los demonios."
Mat 9:35 Jesús recorría todos los pueblos y aldeas enseñando en las sinagogas, anunciando las buenas nuevas del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia.
Mat 9:36 Al ver a las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban agobiadas y desamparadas, como ovejas sin pastor.
Mat 9:37 "La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros --les dijo a sus discípulos--.
Mat 9:38 Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo."
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Mat 10:1 Reunió a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar a los espíritus malignos y sanar toda enfermedad y toda dolencia.
Mat 10:2 Éstos son los nombres de los doce apóstoles: primero Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Jacobo y su hermano Juan, hijos de Zebedeo;
Mat 10:3 Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el recaudador de impuestos; Jacobo, hijo de Alfeo, y Tadeo;
Mat 10:4 Simón el zelote y Judas Iscariote, el que lo traicionó.
Mat 10:5 Jesús envió a estos doce con las siguientes instrucciones: "No vayan entre los gentiles ni entren en ningún pueblo de los samaritanos.
Mat 10:6 Vayan más bien a las ovejas descarriadas del pueblo de Israel.
Mat 10:7 Dondequiera que vayan, prediquen este mensaje: Él reino de los cielos está cerca.'
Mat 10:8 Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, limpien de su enfermedad a los que tienen lepra, expulsen a los demonios. Lo que ustedes recibieron gratis, denlo gratuitamente.
Mat 10:9 No lleven oro ni plata ni cobre en el cinturón,
Mat 10:10 ni bolsa para el camino, ni dos mudas de ropa, ni sandalias, ni bastón; porque el trabajador merece que se le dé su sustento.
Mat 10:11 "En cualquier pueblo o aldea donde entren, busquen a alguien que merezca recibirlos, y quédense en su casa hasta que se vayan de ese lugar.
Mat 10:12 Al entrar, digan: 'Paz a esta casa.'*
Mat 10:13 Si el hogar se lo merece, que la paz de ustedes reine en él; y si no, que la paz se vaya con ustedes.
Mat 10:14 Si alguno no los recibe bien ni escucha sus palabras, al salir de esa casa o de ese pueblo, sacúdanse el polvo de los pies.
Mat 10:15 Les aseguro que en el día del juicio el castigo para Sodoma y Gomorra será más tolerable que para ese pueblo.
Mat 10:16 Los envío como ovejas en medio de lobos. Por tanto, sean astutos como serpientes y sencillos como palomas.
Mat 10:17 "Tengan cuidado con la gente; los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas.
Mat 10:18 Por mi causa los llevarán ante gobernadores y reyes para dar testimonio a ellos y a los gentiles.
Mat 10:19 Pero cuando los arresten, no se preocupen por lo que van a decir o cómo van a decirlo. En ese momento se les dará lo que han de decir,
Mat 10:20 porque no serán ustedes los que hablen, sino que el Espíritu de su Padre hablará por medio de ustedes.
Mat 10:21 "El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo. Los hijos se rebelarán contra sus padres y harán que los maten.
Mat 10:22 Por causa de mi nombre todo el mundo los odiará, pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo.
Mat 10:23 Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra. Les aseguro que no terminarán de recorrer las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del hombre.
Mat 10:24 "El discípulo no es superior a su maestro, ni el siervo superior a su amo.
Mat 10:25 Basta con que el discípulo sea como su maestro, y el siervo como su amo. Si al jefe de la casa lo han llamado Beelzebú, ¡cuánto más a los de su familia!
Mat 10:26 "Así que no les tengan miedo; porque no hay nada encubierto que no llegue a revelarse, ni nada escondido que no llegue a conocerse.
Mat 10:27 Lo que les digo en la oscuridad, díganlo ustedes a plena luz; lo que se les susurra al oído, proclámenlo desde las azoteas.
Mat 10:28 No teman a los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma.* Teman más bien al que puede destruir alma y cuerpo en el infierno.*
Mat 10:29 ¿No se venden dos gorriones por una monedita?* Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo permita el Padre;
Mat 10:30 y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza.
Mat 10:31 Así que no tengan miedo; ustedes valen más que muchos gorriones.
Mat 10:32 "A cualquiera que me reconozca delante de los demás, yo también lo reconoceré delante de mi Padre que está en el cielo.
Mat 10:33 Pero a cualquiera que me desconozca delante de los demás, yo también lo desconoceré delante de mi Padre que está en el cielo.
Mat 10:34 "No crean que he venido a traer paz a la tierra. No vine a traer paz sino espada.
Mat 10:35 Porque he venido a poner en conflicto ál hombre contra su padre, a la hija contra su madre, a la nuera contra su suegra;
Mat 10:36 los enemigos de cada cual serán los de su propia familia'.*
Mat 10:37 "El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí;
Mat 10:38 y el que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí.
Mat 10:39 El que encuentre su vida, la perderá, y el que la pierda por mi causa, la encontrará.
Mat 10:40 "Quien los recibe a ustedes, me recibe a mí; y quien me recibe a mí, recibe al que me envió.
Mat 10:41 Cualquiera que recibe a un profeta por tratarse de un profeta, recibirá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo por tratarse de un justo, recibirá recompensa de justo.
Mat 10:42 Y quien dé siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por tratarse de uno de mis discípulos, les aseguro que no perderá su recompensa."
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Mat 11:1 Cuando Jesús terminó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue de allí a enseñar y a predicar en otros pueblos.
Mat 11:2 Juan estaba en la cárcel, y al enterarse de lo que Cristo estaba haciendo, envió a sus discípulos a que le preguntaran:
Mat 11:3 --¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?
Mat 11:4 Les respondió Jesús: --Vayan y cuéntenle a Juan lo que están viendo y oyendo:
Mat 11:5 Los ciegos ven, los cojos andan, los que tienen lepra son sanados, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncian las buenas nuevas.
Mat 11:6 Dichoso el que no tropieza por causa mía.
Mat 11:7 Mientras se iban los discípulos de Juan, Jesús comenzó a hablarle a la multitud acerca de Juan: "¿Qué salieron a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?
Mat 11:8 Si no, ¿qué salieron a ver? ¿A un hombre vestido con ropa fina? Claro que no, pues los que usan ropa de lujo están en los palacios de los reyes.
Mat 11:9 Entonces, ¿qué salieron a ver? ¿A un profeta? Sí, les digo, y más que profeta.
Mat 11:10 Éste es de quien está escrito: "'Mira, voy a enviar a mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino.'*
Mat 11:11 Les aseguro que entre los mortales no se ha levantado nadie más grande que Juan el Bautista; sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él
Mat 11:12 Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos ha venido avanzando contra viento y marea, y los que se esfuerzan logran aferrarse a él.*
Mat 11:13 Porque todos los profetas y la ley profetizaron hasta Juan.
Mat 11:14 Y si quieren aceptar mi palabra, Juan es el Elías que había de venir
Mat 11:15 El que tenga oídos, que oiga.
Mat 11:16 "¿Con qué puedo comparar a esta generación? Se parece a los niños sentados en la plaza que gritan a los demás:
Mat 11:17 "'Tocamos la flauta, y ustedes no bailaron; Cantamos por los muertos, y ustedes no lloraron.'
Mat 11:18 "Porque vino Juan, que no comía ni bebía, y ellos dicen: 'Tiene un demonio.'
Mat 11:19 Vino el Hijo del hombre, que come y bebe, y dicen: 'Éste es un glotón y un borracho, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores.' Pero la sabiduría queda demostrada por sus hechos."
Mat 11:20 Entonces comenzó Jesús a denunciar a las ciudades en que había hecho la mayor parte de sus milagros, porque no se habían arrepentido.
Mat 11:21 "¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Si se hubieran hecho en Tiro y en Sidón los milagros que se hicieron en medio de ustedes, ya hace tiempo que se habrían arrepentido con muchos lamentos.*
Mat 11:22 Pero les digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para Tiro y Sidón que para ustedes.
Mat 11:23 Y tú, Capernaúm, ¿acaso serás levantada hasta el cielo? No, sino que descenderás hasta el abismo. Si los milagros que se hicieron en ti se hubieran hecho en Sodoma, ésta habría permanecido hasta el día de hoy.
Mat 11:24 Pero te* digo que en el día del juicio será más tolerable el castigo para Sodoma que para ti."
Mat 11:25 En aquel tiempo Jesús dijo: "Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque habiendo escondido estas cosas de los sabios e instruidos, se las has revelado a los que son como niños.
Mat 11:26 Sí, Padre, porque esa fue tu buena voluntad
Mat 11:27 "Mi Padre me ha entregado todas las cosas. Nadie conoce al Hijo sino el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo.
Mat 11:28 "Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso.
Mat 11:29 Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma.
Mat 11:30 Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana."
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Mat 12:1 Por aquel tiempo pasaba Jesús por los sembrados en sábado. Sus discípulos tenían hambre, así que comenzaron a arrancar algunas espigas de trigo y comérselas.
Mat 12:2 Al ver esto, los fariseos le dijeron: --¡Mira! Tus discípulos están haciendo lo que está prohibido en sábado.
Mat 12:3 Él les contestó: --¿No han leído lo que hizo David en aquella ocasión en que él y sus compañeros tuvieron hambre?
Mat 12:4 Entró en la casa de Dios, y él y sus compañeros comieron los panes consagrados a Dios, lo que no se les permitía a ellos sino sólo a los sacerdotes.
Mat 12:5 ¿O no han leído en la ley que los sacerdotes en el templo profanan el sábado sin incurrir en culpa?
Mat 12:6 Pues yo les digo que aquí está uno más grande que el templo.
Mat 12:7 Si ustedes supieran lo que significa: 'Misericordia quiero y no sacrificio',* no condenarían a los que no son culpables.
Mat 12:8 Sepan que el Hijo del hombre es Señor del sábado.
Mat 12:9 Pasando de allí, entró en la sinagoga,
Mat 12:10 donde había un hombre que tenía una mano paralizada. Como buscaban un motivo para acusar a Jesús, le preguntaron: --¿Está permitido sanar en sábado?
Mat 12:11 Él les contestó: --Si alguno de ustedes tiene una oveja y en sábado se le cae en un hoyo, ¿no la agarra y la saca?
Mat 12:12 ¡Cuánto más vale un hombre que una oveja! Por lo tanto, está permitido hacer el bien en sábado
Mat 12:13 Entonces le dijo al hombre: --Extiende la mano. Así que la extendió y le quedó restablecida, tan sana como la otra.
Mat 12:14 Pero los fariseos salieron y tramaban cómo matar a Jesús.
Mat 12:15 Consciente de esto, Jesús se retiró de aquel lugar. Muchos lo siguieron, y él sanó a todos los enfermos,
Mat 12:16 pero les ordenó que no dijeran quién era él.
Mat 12:17 Esto fue para que se cumpliera lo dicho por el profeta Isaías:
Mat 12:18 "Aquí está mi siervo, a quien he escogido, mi amado, en quien estoy muy complacido; pondré mi Espíritu sobre él, y proclamará justicia a las naciones.
Mat 12:19 No disputará ni gritará; nadie oirá su voz en las calles.
Mat 12:20 No quebrará la caña rajada ni apagará la mecha que está por extinguirse, hasta que haga triunfar la justicia.
Mat 12:21 Y en su nombre pondrán las naciones su esperanza."*
Mat 12:22 Un día le llevaron un endemoniado que estaba ciego y mudo, y Jesús lo sanó, de modo que pudo ver y hablar.
Mat 12:23 Toda la gente se quedó asombrada y decía: "¿No será éste el Hijo de David?"
Mat 12:24 Pero al oírlo los fariseos, dijeron: "Éste no expulsa a los demonios sino por medio de Beelzebú, príncipe de los demonios."
Mat 12:25 Jesús conocía sus pensamientos, y les dijo: "Todo reino dividido contra sí mismo quedará asolado, y toda ciudad o familia dividida contra sí misma no se mantendrá en pie.
Mat 12:26 Si Satanás expulsa a Satanás, está dividido contra sí mismo. ¿Cómo puede, entonces, mantenerse en pie su reino?
Mat 12:27 Ahora bien, si yo expulso a los demonios por medio de Beelzebú, ¿los seguidores de ustedes por medio de quién los expulsan? Por eso ellos mismos los juzgarán a ustedes.
Mat 12:28 En cambio, si expulso a los demonios por medio del Espíritu de Dios, eso significa que el reino de Dios ha llegado a ustedes.
Mat 12:29 "¿O cómo puede entrar alguien en la casa de un hombre fuerte y arrebatarle sus bienes, a menos que primero lo ate? Sólo entonces podrá robar su casa.
Mat 12:30 "El que no está de mi parte, está contra mí; y el que conmigo no recoge, esparce.
Mat 12:31 Por eso les digo que a todos se les podrá perdonar todo pecado y toda blasfemia, pero la blasfemia contra el Espíritu no se le perdonará a nadie.
Mat 12:32 A cualquiera que pronuncie alguna palabra contra el Hijo del hombre se le perdonará, pero el que hable contra el Espíritu Santo no tendrá perdón ni en este mundo ni en el venidero.
Mat 12:33 "Si tienen un buen árbol, su fruto es bueno; si tienen un mal árbol, su fruto es malo. Al árbol se le reconoce por su fruto.
Mat 12:34 Camada de víboras, ¿cómo pueden ustedes que son malos decir algo bueno? De la abundancia del corazón habla la boca.
Mat 12:35 El que es bueno, de la bondad que atesora en el corazón saca el bien, pero el que es malo, de su maldad saca el mal.
Mat 12:36 Pero yo les digo que en el día del juicio todos tendrán que dar cuenta de toda palabra ociosa que hayan pronunciado.
Mat 12:37 Porque por tus palabras se te absolverá, y por tus palabras se te condenará."
Mat 12:38 Algunos de los fariseos y de los maestros de la ley le dijeron: --Maestro, queremos ver alguna señal milagrosa de parte tuya.
Mat 12:39 Jesús les contestó: --¡Esta generación malvada y adúltera pide una señal milagrosa! Pero no se le dará más señal que la del profeta Jonás
Mat 12:40 Porque así como tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre de un gran pez, también tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en las entrañas de la tierra.
Mat 12:41 Los habitantes de Nínive se levantarán en el juicio contra esta generación y la condenarán; porque ellos se arrepintieron al escuchar la predicación de Jonás, y aquí tienen ustedes a uno más grande que Jonás.
Mat 12:42 La reina del Sur se levantará en el día del juicio y condenará a esta generación; porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí tienen ustedes a uno más grande que Salomón.
Mat 12:43 "Cuando un espíritu maligno sale de una persona, va por lugares áridos, buscando descanso sin encontrarlo.
Mat 12:44 Entonces dice: 'Volveré a la casa de donde salí.' Cuando llega, la encuentra desocupada, barrida y arreglada.
Mat 12:45 Luego va y trae a otros siete espíritus más malvados que él, y entran a vivir allí. Así que el estado postrero de aquella persona resulta peor que el primero. Así le pasará también a esta generación malvada.
Mat 12:46 Mientras Jesús le hablaba a la multitud, se presentaron su madre y sus hermanos. Se quedaron afuera, y deseaban hablar con él.
Mat 12:47 Alguien le dijo: --Tu madre y tus hermanos están afuera y quieren hablar contigo.*
Mat 12:48 --¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos? --replicó Jesús.
Mat 12:49 Señalando a sus discípulos, añadió: --Aquí tienen a mi madre y a mis hermanos.
Mat 12:50 Pues mi hermano, mi hermana y mi madre son los que hacen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.
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Mat 13:1 Ese mismo día salió Jesús de la casa y se sentó junto al lago.
Mat 13:2 Era tal la multitud que se reunió para verlo que él tuvo que subir a una barca donde se sentó mientras toda la gente estaba de pie en la orilla.
Mat 13:3 Y les dijo en parábolas muchas cosas como éstas: "Un sembrador salió a sembrar.
Mat 13:4 Mientras iba esparciendo la semilla, una parte cayó junto al camino, y llegaron los pájaros y se la comieron.
Mat 13:5 Otra parte cayó en terreno pedregoso, sin mucha tierra. Esa semilla brotó pronto porque la tierra no era profunda;
Mat 13:6 pero cuando salió el sol, las plantas se marchitaron y, por no tener raíz, se secaron.
Mat 13:7 Otra parte de la semilla cayó entre espinos que, al crecer, la ahogaron.
Mat 13:8 Pero las otras semillas cayeron en buen terreno, en el que se dio una cosecha que rindió treinta, sesenta y hasta cien veces más de lo que se había sembrado.
Mat 13:9 El que tenga oídos, que oiga."
Mat 13:10 Los discípulos se acercaron y le preguntaron: --¿Por qué le hablas a la gente en parábolas?
Mat 13:11 --A ustedes se les ha concedido conocer los secretos del reino de los cielos; pero a ellos no.
Mat 13:12 Al que tiene, se le dará más, y tendrá en abundancia. Al que no tiene, hasta lo poco que tiene se le quitará.
Mat 13:13 Por eso les hablo a ellos en parábolas: "Aunque miran, no ven; aunque oyen, no escuchan ni entienden.
Mat 13:14 En ellos se cumple la profecía de Isaías: "'Por mucho que oigan, no entenderán; por mucho que vean, no percibirán.
Mat 13:15 Porque el corazón de este pueblo se ha vuelto insensible; se les han tapado los oídos, y se les han cerrado los ojos. De lo contrario, verían con los ojos, oirían con los oídos, entenderían con el corazón y se convertirían, y yo los sanaría.'*
Mat 13:16 Pero dichosos los ojos de ustedes porque ven, y sus oídos porque oyen.
Mat 13:17 Porque les aseguro que muchos profetas y otros justos anhelaron ver lo que ustedes ven, pero no lo vieron; y oír lo que ustedes oyen, pero no lo oyeron.
Mat 13:18 "Escuchen lo que significa la parábola del sembrador:
Mat 13:19 Cuando alguien oye la palabra acerca del reino y no la entiende, viene el maligno y arrebata lo que se sembró en su corazón. Ésta es la semilla sembrada junto al camino.
Mat 13:20 El que recibió la semilla que cayó en terreno pedregoso es el que oye la palabra e inmediatamente la recibe con alegría;
Mat 13:21 pero como no tiene raíz, dura poco tiempo. Cuando surgen problemas o persecución a causa de la palabra, en seguida se aparta de ella.
Mat 13:22 El que recibió la semilla que cayó entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de esta vida y el engaño de las riquezas la ahogan, de modo que ésta no llega a dar fruto.
Mat 13:23 Pero el que recibió la semilla que cayó en buen terreno es el que oye la palabra y la entiende. Éste sí produce una cosecha al treinta, al sesenta y hasta al ciento por uno.
Mat 13:24 Jesús les contó otra parábola: "El reino de los cielos es como un hombre que sembró buena semilla en su campo.
Mat 13:25 Pero mientras todos dormían, llegó su enemigo y sembró mala hierba entre el trigo, y se fue.
Mat 13:26 Cuando brotó el trigo y se formó la espiga, apareció también la mala hierba.
Mat 13:27 Los siervos fueron al dueño y le dijeron: 'Señor, ¿no sembró usted semilla buena en su campo? Entonces, ¿de dónde salió la mala hierba?'
Mat 13:28 Ésto es obra de un enemigo', les respondió. Le preguntaron los siervos: '¿Quiere usted que vayamos a arrancarla?'
Mat 13:29 '¡No! --les contestó--, no sea que, al arrancar la mala hierba, arranquen con ella el trigo.
Mat 13:30 Dejen que crezcan juntos hasta la cosecha. Entonces les diré a los segadores: Recojan primero la mala hierba, y átenla en manojos para quemarla; después recojan el trigo y guárdenlo en mi granero.' "
Mat 13:31 Les contó otra parábola: "El reino de los cielos es como un grano de mostaza que un hombre sembró en su campo.
Mat 13:32 Aunque es la más pequeña de todas las semillas, cuando crece es la más grande de las hortalizas y se convierte en árbol, de modo que vienen las aves y anidan en sus ramas."
Mat 13:33 Les contó otra parábola más: "El reino de los cielos es como la levadura que una mujer tomó y mezcló en una gran cantidad* de harina, hasta que fermentó toda la masa."
Mat 13:34 Jesús le dijo a la multitud todas estas cosas en parábolas. Sin emplear parábolas no les decía nada.
Mat 13:35 Así se cumplió lo dicho por el profeta: "Hablaré por medio de parábolas; revelaré cosas que han estado ocultas desde la creación del mundo."*
Mat 13:36 Una vez que se despidió de la multitud, entró en la casa. Se le acercaron sus discípulos y le pidieron: --Explícanos la parábola de la mala hierba del campo.
Mat 13:37 --El que sembró la buena semilla es el Hijo del hombre --les respondió Jesús--.
Mat 13:38 El campo es el mundo, y la buena semilla representa a los hijos del reino. La mala hierba son los hijos del maligno,
Mat 13:39 y el enemigo que la siembra es el diablo. La cosecha es el fin del mundo, y los segadores son los ángeles
Mat 13:40 "Así como se recoge la mala hierba y se quema en el fuego, ocurrirá también al fin del mundo.
Mat 13:41 El Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los que pecan y hacen pecar.
Mat 13:42 Los arrojarán al horno encendido, donde habrá llanto y rechinar de dientes.
Mat 13:43 Entonces los justos brillarán en el reino de su Padre como el sol. El que tenga oídos, que oiga.
Mat 13:44 "El reino de los cielos es como un tesoro escondido en un campo. Cuando un hombre lo descubrió, lo volvió a esconder, y lleno de alegría fue y vendió todo lo que tenía y compró ese campo.
Mat 13:45 "También se parece el reino de los cielos a un comerciante que andaba buscando perlas finas.
Mat 13:46 Cuando encontró una de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró.
Mat 13:47 "También se parece el reino de los cielos a una red echada al lago, que recoge peces de toda clase.
Mat 13:48 Cuando se llena, los pescadores la sacan a la orilla, se sientan y recogen en canastas los peces buenos, y desechan los malos.
Mat 13:49 Así será al fin del mundo. Vendrán los ángeles y apartarán de los justos a los malvados,
Mat 13:50 y los arrojarán al horno encendido, donde habrá llanto y rechinar de dientes.
Mat 13:51 --¿Han entendido todo esto? --les preguntó Jesús. --Sí --respondieron ellos. Entonces concluyó Jesús:
Mat 13:52 --Todo maestro de la ley que ha sido instruido acerca del reino de los cielos es como el dueño de una casa, que de lo que tiene guardado saca tesoros nuevos y viejos.
Mat 13:53 Cuando Jesús terminó de contar estas parábolas, se fue de allí.
Mat 13:54 Al llegar a su tierra, comenzó a enseñar a la gente en la sinagoga. --¿De dónde sacó éste tal sabiduría y tales poderes milagrosos? --decían maravillados--.
Mat 13:55 ¿No es acaso el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María; y no son sus hermanos Jacobo, José, Simón y Judas?
Mat 13:56 ¿No están con nosotros todas sus hermanas? ¿Así que de dónde sacó todas estas cosas?
Mat 13:57 Y se escandalizaban a causa de él. Pero Jesús les dijo: --En todas partes se honra a un profeta, menos en su tierra y en su propia casa.
Mat 13:58 Y por la incredulidad de ellos, no hizo allí muchos milagros.
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Mat 14:1 En aquel tiempo Herodes el tetrarca se enteró de lo que decían de Jesús,
Mat 14:2 y comentó a sus sirvientes: "¡Ése es Juan el Bautista; ha resucitado! Por eso tiene poder para realizar milagros."
Mat 14:3 En efecto, Herodes había arrestado a Juan. Lo había encadenado y metido en la cárcel por causa de Herodías, esposa de su hermano Felipe.
Mat 14:4 Es que Juan había estado diciéndole: "La ley te prohíbe tenerla por esposa."
Mat 14:5 Herodes quería matarlo, pero le tenía miedo a la gente, porque consideraban a Juan como un profeta.
Mat 14:6 En el cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías bailó delante de todos; y tanto le agradó a Herodes
Mat 14:7 que le prometió bajo juramento darle cualquier cosa que pidiera.
Mat 14:8 Instigada por su madre, le pidió: "Dame en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista."
Mat 14:9 El rey se entristeció, pero a causa de sus juramentos y en atención a los invitados, ordenó que se le concediera la petición,
Mat 14:10 y mandó decapitar a Juan en la cárcel.
Mat 14:11 Llevaron la cabeza en una bandeja y se la dieron a la muchacha, quien se la entregó a su madre.
Mat 14:12 Luego llegaron los discípulos de Juan, recogieron el cuerpo y le dieron sepultura. Después fueron y avisaron a Jesús.
Mat 14:13 Cuando Jesús recibió la noticia, se retiró él solo en una barca a un lugar solitario. Las multitudes se enteraron y lo siguieron a pie desde los poblados.
Mat 14:14 Cuando Jesús desembarcó y vio a tanta gente, tuvo compasión de ellos y sanó a los que estaban enfermos.
Mat 14:15 Al atardecer se le acercaron sus discípulos y le dijeron: --Éste es un lugar apartado y ya se hace tarde. Despide a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren algo de comer.
Mat 14:16 --No tienen que irse --contestó Jesús--. Denles ustedes mismos de comer.
Mat 14:17 Ellos objetaron: --No tenemos aquí más que cinco panes y dos pescados.
Mat 14:18 --Tráiganmelos acá --les dijo Jesús.
Mat 14:19 Y mandó a la gente que se sentara sobre la hierba. Tomó los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, los bendijo. Luego partió los panes y se los dio a los discípulos, quienes los repartieron a la gente.
Mat 14:20 Todos comieron hasta quedar satisfechos, y los discípulos recogieron doce canastas llenas de pedazos que sobraron.
Mat 14:21 Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar a las mujeres y a los niños.
Mat 14:22 En seguida Jesús hizo que los discípulos subieran a la barca y se le adelantaran al otro lado mientras él despedía a la multitud.
Mat 14:23 Después de despedir a la gente, subió a la montaña para orar a solas. Al anochecer, estaba allí él solo,
Mat 14:24 y la barca ya estaba bastante lejos* de la tierra, zarandeada por las olas, porque el viento le era contrario.
Mat 14:25 En la madrugada,* Jesús se acercó a ellos caminando sobre el lago.
Mat 14:26 Cuando los discípulos lo vieron caminando sobre el agua, quedaron aterrados. --¡Es un fantasma! --gritaron de miedo.
Mat 14:27 Pero Jesús les dijo en seguida: --¡Cálmense! Soy yo. No tengan miedo.
Mat 14:28 --Señor, si eres tú --respondió Pedro--, mándame que vaya a ti sobre el agua.
Mat 14:29 --Ven --dijo Jesús. Pedro bajó de la barca y caminó sobre el agua en dirección a Jesús.
Mat 14:30 Pero al sentir el viento fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó: --¡Señor, sálvame!
Mat 14:31 En seguida Jesús le tendió la mano y, sujetándolo, lo reprendió: --¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste
Mat 14:32 Cuando subieron a la barca, se calmó el viento.
Mat 14:33 Y los que estaban en la barca lo adoraron diciendo: --Verdaderamente tú eres el Hijo de Dios.
Mat 14:34 Después de cruzar el lago, desembarcaron en Genesaret.
Mat 14:35 Los habitantes de aquel lugar reconocieron a Jesús y divulgaron la noticia por todos los alrededores. Le llevaban todos los enfermos,
Mat 14:36 suplicándole que les permitiera tocar siquiera el borde de su manto, y quienes lo tocaban quedaban sanos.
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Mat 15:1 Se acercaron a Jesús algunos fariseos y maestros de la ley que habían llegado de Jerusalén, y le preguntaron:
Mat 15:2 --¿Por qué quebrantan tus discípulos la tradición de los ancianos? ¡Comen sin cumplir primero el rito de lavarse las manos!
Mat 15:3 Jesús les contestó: --¿Y por qué ustedes quebrantan el mandamiento de Dios a causa de la tradición?
Mat 15:4 Dios dijo: 'Honra a tu padre y a tu madre',* y también: Él que maldiga a su padre o a su madre, debe morir.'*
Mat 15:5 Ustedes, en cambio, enseñan que un hijo puede decir a su padre o a su madre: 'Cualquier ayuda que pudiera darte ya la he dedicado como ofrenda a Dios.'
Mat 15:6 En ese caso, el tal hijo no tiene que honrar a su padre.* Así por causa de la tradición anulan ustedes la palabra de Dios.
Mat 15:7 ¡Hipócritas! Tenía razón Isaías cuando profetizó de ustedes:
Mat 15:8 "Éste pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí.
Mat 15:9 En vano me adoran; sus enseñanzas no son más que reglas humanas.'*
Mat 15:10 Jesús llamó a la multitud y dijo: --Escuchen y entiendan.
Mat 15:11 Lo que contamina a una persona no es lo que entra en la boca sino lo que sale de ella.
Mat 15:12 Entonces se le acercaron los discípulos y le dijeron: --¿Sabes que los fariseos se escandalizaron al oír eso?
Mat 15:13 --Toda planta que mi Padre celestial no haya plantado será arrancada de raíz --les respondió--.
Mat 15:14 Déjenlos; son guías ciegos.* Y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en un hoyo.
Mat 15:15 --Explícanos la comparación --le pidió Pedro.
Mat 15:16 --¿También ustedes son todavía tan torpes? --les dijo Jesús--.
Mat 15:17 ¿No se dan cuenta de que todo lo que entra en la boca va al estómago y después se echa en la letrina?
Mat 15:18 Pero lo que sale de la boca viene del corazón y contamina a la persona.
Mat 15:19 Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, la inmoralidad sexual, los robos, los falsos testimonios y las calumnias.
Mat 15:20 Éstas son las cosas que contaminan a la persona, y no el comer sin lavarse las manos.
Mat 15:21 Partiendo de allí, Jesús se retiró a la región de Tiro y Sidón.
Mat 15:22 Una mujer cananea de las inmediaciones salió a su encuentro, gritando: --¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí! Mi hija sufre terriblemente por estar endemoniada.
Mat 15:23 Jesús no le respondió palabra. Así que sus discípulos se acercaron a él y le rogaron: --Despídela, porque viene detrás de nosotros gritando.
Mat 15:24 --No fui enviado sino a las ovejas perdidas del pueblo de Israel --contestó Jesús.
Mat 15:25 La mujer se acercó y, arrodillándose delante de él, le suplicó: --¡Señor, ayúdame!
Mat 15:26 Él le respondió: --No está bien quitarles el pan a los hijos y echárselo a los perros.
Mat 15:27 --Sí, Señor; pero hasta los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos.
Mat 15:28 --¡Mujer, qué grande es tu fe! --contestó Jesús--. Que se cumpla lo que quieres. Y desde ese mismo momento quedó sana su hija.
Mat 15:29 Salió Jesús de allí y llegó a orillas del mar de Galilea. Luego subió a la montaña y se sentó.
Mat 15:30 Se le acercaron grandes multitudes que llevaban cojos, ciegos, lisiados, mudos y muchos enfermos más, y los pusieron a sus pies; y él los sanó.
Mat 15:31 La gente se asombraba al ver a los mudos hablar, a los lisiados recobrar la salud, a los cojos andar y a los ciegos ver. Y alababan al Dios de Israel.
Mat 15:32 Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: --Siento compasión de esta gente porque ya llevan tres días conmigo y no tienen nada que comer. No quiero despedirlos sin comer, no sea que se desmayen por el camino.
Mat 15:33 Los discípulos objetaron: --¿Dónde podríamos conseguir en este lugar despoblado suficiente pan para dar de comer a toda esta multitud?
Mat 15:34 --¿Cuántos panes tienen? --les preguntó Jesús. --Siete, y unos pocos pescaditos.
Mat 15:35 Luego mandó que la gente se sentara en el suelo.
Mat 15:36 Tomando los siete panes y los pescados, dio gracias, los partió y se los fue dando a los discípulos. Éstos, a su vez, los distribuyeron a la gente.
Mat 15:37 Todos comieron hasta quedar satisfechos. Después los discípulos recogieron siete cestas llenas de pedazos que sobraron.
Mat 15:38 Los que comieron eran cuatro mil hombres, sin contar a las mujeres y a los niños.
Mat 15:39 Después de despedir a la gente, subió Jesús a la barca y se fue a la región de Magadán.*
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Mat 16:1 Los fariseos y los saduceos se acercaron a Jesús y, para ponerlo a prueba, le pidieron que les mostrara una señal del cielo.
Mat 16:2 Él les contestó:* "Al atardecer, ustedes dicen que hará buen tiempo porque el cielo está rojizo,
Mat 16:3 y por la mañana, que habrá tempestad porque el cielo está nublado y amenazante.* Ustedes saben discernir el aspecto del cielo, pero no las señales de los tiempos.
Mat 16:4 Esta generación malvada y adúltera busca una señal milagrosa, pero no se le dará más señal que la de Jonás." Entonces Jesús los dejó y se fue.
Mat 16:5 Cruzaron el lago, pero a los discípulos se les había olvidado llevar pan.
Mat 16:6 --Tengan cuidado --les advirtió Jesús--; eviten la levadura de los fariseos y de los saduceos.
Mat 16:7 Ellos comentaban entre sí: "Lo dice porque no trajimos pan."
Mat 16:8 Al darse cuenta de esto, Jesús les recriminó: --Hombres de poca fe, ¿por qué están hablando de que no tienen pan?
Mat 16:9 ¿Todavía no entienden? ¿No recuerdan los cinco panes para los cinco mil, y el número de canastas que recogieron?
Mat 16:10 ¿Ni los siete panes para los cuatro mil, y el número de cestas que recogieron?
Mat 16:11 ¿Cómo es que no entienden que no hablaba yo del pan sino de tener cuidado de la levadura de fariseos y saduceos?
Mat 16:12 Entonces comprendieron que no les decía que se cuidaran de la levadura del pan sino de la enseñanza de los fariseos y de los saduceos.
Mat 16:13 Cuando llegó a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: --¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre? Le respondieron:
Mat 16:14 --Unos dicen que es Juan el Bautista, otros que Elías, y otros que Jeremías o uno de los profetas.
Mat 16:15 --Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?
Mat 16:16 --Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente --afirmó Simón Pedro.
Mat 16:17 --Dichoso tú, Simón, hijo de Jonás --le dijo Jesús--, porque eso no te lo reveló ningún mortal,* sino mi Padre que está en el cielo.
Mat 16:18 Yo te digo que tú eres Pedro,* y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, y las puertas del reino de la muerte* no prevalecerán contra ella.
Mat 16:19 Te daré las llaves del reino de los cielos; todo lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo.
Mat 16:20 Luego les ordenó a sus discípulos que no dijeran a nadie que él era el Cristo.
Mat 16:21 Desde entonces comenzó Jesús a advertir a sus discípulos que tenía que ir a Jerusalén y sufrir muchas cosas a manos de los ancianos, de los jefes de los sacerdotes y de los maestros de la ley, y que era necesario que lo mataran y que al tercer día resucitara.
Mat 16:22 Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo: --¡De ninguna manera, Señor! ¡Esto no te sucederá jamás!
Mat 16:23 Jesús se volvió y le dijo a Pedro: --¡Aléjate de mí, Satanás! Quieres hacerme tropezar; no piensas en las cosas de Dios sino en las de los hombres.
Mat 16:24 Luego dijo Jesús a sus discípulos: --Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme.
Mat 16:25 Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa, la encontrará.
Mat 16:26 ¿De qué sirve ganar el mundo entero si se pierde la vida? ¿O qué se puede dar a cambio de la vida?
Mat 16:27 Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces recompensará a cada persona según lo que haya hecho.
Mat 16:28 Les aseguro que algunos de los aquí presentes no sufrirán la muerte sin antes haber visto al Hijo del hombre llegar en su reino.
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Mat 17:1 Seis días después, Jesús tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, el hermano de Jacobo, y los llevó aparte, a una montaña alta.
Mat 17:2 Allí se transfiguró en presencia de ellos; su rostro resplandeció como el sol, y su ropa se volvió blanca como la luz.
Mat 17:3 En esto, se les aparecieron Moisés y Elías conversando con Jesús.
Mat 17:4 Pedro le dijo a Jesús: --Señor, ¡qué bien que estemos aquí! Si quieres, levantaré tres albergues: uno para ti, otro para Moisés y otro para Elías.
Mat 17:5 Mientras estaba aún hablando, apareció una nube luminosa que los envolvió, de la cual salió una voz que dijo: "Éste es mi Hijo amado; estoy muy complacido con él. ¡Escúchenlo!"
Mat 17:6 Al oír esto, los discípulos se postraron sobre su rostro, aterrorizados.
Mat 17:7 Pero Jesús se acercó a ellos y los tocó. --Levántense --les dijo--. No tengan miedo.
Mat 17:8 Cuando alzaron la vista, no vieron a nadie más que a Jesús.
Mat 17:9 Mientras bajaban de la montaña, Jesús les encargó: --No le cuenten a nadie lo que han visto hasta que el Hijo del hombre resucite.
Mat 17:10 Entonces los discípulos le preguntaron a Jesús: --¿Por qué dicen los maestros de la ley que Elías tiene que venir primero?
Mat 17:11 --Sin duda Elías viene, y restaurará todas las cosas --respondió Jesús--.
Mat 17:12 Pero les digo que Elías ya vino, y no lo reconocieron sino que hicieron con él todo lo que quisieron. De la misma manera va a sufrir el Hijo del hombre a manos de ellos.
Mat 17:13 Entonces entendieron los discípulos que les estaba hablando de Juan el Bautista.
Mat 17:14 Cuando llegaron a la multitud, un hombre se acercó a Jesús y se arrodilló delante de él.
Mat 17:15 --Señor, ten compasión de mi hijo. Le dan ataques y sufre terriblemente. Muchas veces cae en el fuego o en el agua.
Mat 17:16 Se lo traje a tus discípulos, pero no pudieron sanarlo.
Mat 17:17 --¡Ah, generación incrédula y perversa! --respondió Jesús--. ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganme acá al muchacho.
Mat 17:18 Jesús reprendió al demonio, el cual salió del muchacho, y éste quedó sano desde aquel momento.
Mat 17:19 Después los discípulos se acercaron a Jesús y, en privado, le preguntaron: --¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?
Mat 17:20 --Porque ustedes tienen tan poca fe --les respondió--. Les aseguro que si tienen fe tan pequeña como un grano de mostaza, podrán decirle a esta montaña: 'Trasládate de aquí para allá', y se trasladará. Para ustedes nada será imposible.*
Mat 17:21 (OMITTED TEXT)
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Mat 18:1 En ese momento los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: --¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?
Mat 18:2 Él llamó a un niño y lo puso en medio de ellos.
Mat 18:3 --Les aseguro que a menos que ustedes cambien y se vuelvan como niños, no entrarán en el reino de los cielos.
Mat 18:4 Por tanto, el que se humilla como este niño será el más grande en el reino de los cielos.
Mat 18:5 "Y el que recibe en mi nombre a un niño como éste, me recibe a mí.
Mat 18:6 Pero si alguien hace pecar a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran al cuello una gran piedra de molino y lo hundieran en lo profundo del mar.
Mat 18:7 "¡Ay del mundo por las cosas que hacen pecar a la gente! Inevitable es que sucedan, pero ¡ay del que hace pecar a los demás!
Mat 18:8 Si tu mano o tu pie te hace pecar, córtatelo y arrójalo. Más te vale entrar en la vida manco o cojo que ser arrojado al fuego eterno con tus dos manos y tus dos pies.
Mat 18:9 Y si tu ojo te hace pecar, sácatelo y arrójalo. Más te vale entrar tuerto en la vida que con dos ojos ser arrojado al fuego del infierno.*
Mat 18:10 "Miren que no menosprecien a uno de estos pequeños. Porque les digo que en el cielo los ángeles de ellos contemplan siempre el rostro de mi Padre celestial.*
Mat 18:11 (OMITTED TEXT)
Mat 18:12 "¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le extravía una de ellas, ¿no dejará las noventa y nueve en las colinas para ir en busca de la extraviada?
Mat 18:13 Y si llega a encontrarla, les aseguro que se pondrá más feliz por esa sola oveja que por las noventa y nueve que no se extraviaron.
Mat 18:14 Así también, el Padre de ustedes que está en el cielo no quiere que se pierda ninguno de estos pequeños.
Mat 18:15 "Si tu hermano peca contra ti,* ve a solas con él y hazle ver su falta. Si te hace caso, has ganado a tu hermano.
Mat 18:16 Pero si no, lleva contigo a uno o dos más, para que 'todo asunto se haga constar por el testimonio de dos o tres testigos'.*
Mat 18:17 Si se niega a hacerles caso a ellos, díselo a la iglesia; y si incluso a la iglesia no le hace caso, trátalo como si fuera un incrédulo o un renegado.*
Mat 18:18 "Les aseguro que todo lo que ustedes aten en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo.
Mat 18:19 "Además les digo que si dos de ustedes en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será concedida por mi Padre que está en el cielo.
Mat 18:20 Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
Mat 18:21 Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: --Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra mí? ¿Hasta siete veces?
Mat 18:22 --No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta y siete veces* --le contestó Jesús--.
Mat 18:23 "Por eso el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos.
Mat 18:24 Al comenzar a hacerlo, se le presentó uno que le debía miles y miles de monedas de oro.*
Mat 18:25 Como él no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su esposa y a sus hijos, y todo lo que tenía, para así saldar la deuda.
Mat 18:26 El siervo se postró delante de él. 'Tenga paciencia conmigo --le rogó--, y se lo pagaré todo.'
Mat 18:27 El señor se compadeció de su siervo, le perdonó la deuda y lo dejó en libertad.
Mat 18:28 "Al salir, aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros que le debía cien monedas de plata.* Lo agarró por el cuello y comenzó a estrangularlo. '¡Págame lo que me debes!', le exigió.
Mat 18:29 Su compañero se postró delante de él. 'Ten paciencia conmigo --le rogó--, y te lo pagaré.'
Mat 18:30 Pero él se negó. Más bien fue y lo hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda.
Mat 18:31 Cuando los demás siervos vieron lo ocurrido, se entristecieron mucho y fueron a contarle a su señor todo lo que había sucedido.
Mat 18:32 Entonces el señor mandó llamar al siervo. '¡Siervo malvado! --le increpó--. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste.
Mat 18:33 ¿No debías tú también haberte compadecido de tu compañero, así como yo me compadecí de ti?'
Mat 18:34 Y enojado, su señor lo entregó a los carceleros para que lo torturaran hasta que pagara todo lo que debía.
Mat 18:35 "Así también mi Padre celestial los tratará a ustedes, a menos que cada uno perdone de corazón a su hermano.
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Mat 19:1 Cuando Jesús acabó de decir estas cosas, salió de Galilea y se fue a la región de Judea, al otro lado del Jordán.
Mat 19:2 Lo siguieron grandes multitudes, y sanó allí a los enfermos.
Mat 19:3 Algunos fariseos se le acercaron y, para ponerlo a prueba, le preguntaron: --¿Está permitido que un hombre se divorcie de su esposa por cualquier motivo?
Mat 19:4 --¿No han leído que en el principio el Creador 'los hizo hombre y mujer',*
Mat 19:5 y dijo: 'Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo'?*
Mat 19:6 Así que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.
Mat 19:7 Le replicaron: --¿Por qué, entonces, mandó Moisés que un hombre le diera a su esposa un certificado de divorcio y la despidiera?
Mat 19:8 --Moisés les permitió divorciarse de su esposa por lo obstinados que son* --respondió Jesús--. Pero no fue así desde el principio.
Mat 19:9 Les digo que, excepto en caso de infidelidad conyugal, el que se divorcia de su esposa, y se casa con otra, comete adulterio.
Mat 19:10 --Si tal es la situación entre esposo y esposa --comentaron los discípulos--, es mejor no casarse.
Mat 19:11 --No todos pueden comprender este asunto --respondió Jesús--, sino sólo aquellos a quienes se les ha concedido entenderlo.
Mat 19:12 Pues algunos son eunucos porque nacieron así; a otros los hicieron así los hombres; y otros se han hecho así por causa del reino de los cielos. El que pueda aceptar esto, que lo acepte.
Mat 19:13 Llevaron unos niños a Jesús para que les impusiera las manos y orara por ellos, pero los discípulos reprendían a quienes los llevaban.
Mat 19:14 Jesús dijo: "Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de los cielos es de quienes son como ellos."
Mat 19:15 Después de poner las manos sobre ellos, se fue de allí.
Mat 19:16 Sucedió que un hombre se acercó a Jesús y le preguntó: --Maestro, ¿qué de bueno tengo que hacer para obtener la vida eterna?
Mat 19:17 --¿Por qué me preguntas sobre lo que es bueno? --respondió Jesús--. Solamente hay uno que es bueno. Si quieres entrar en la vida, obedece los mandamientos.
Mat 19:18 --¿Cuáles? --preguntó el hombre. Contestó Jesús: --'No mates, no cometas adulterio, no robes, no des falso testimonio,
Mat 19:19 honra a tu padre y a tu madre',* y áma a tu prójimo como a ti mismo'*.
Mat 19:20 --Todos ésos los he cumplido --dijo el joven--. ¿Qué más me falta?
Mat 19:21 --Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme.
Mat 19:22 Cuando el joven oyó esto, se fue triste porque tenía muchas riquezas.
Mat 19:23 --Les aseguro --comentó Jesús a sus discípulos-- que es difícil para un rico entrar en el reino de los cielos.
Mat 19:24 De hecho, le resulta más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios.
Mat 19:25 Al oír esto, los discípulos quedaron desconcertados y decían: --En ese caso, ¿quién podrá salvarse?
Mat 19:26 --Para los hombres es imposible --aclaró Jesús, mirándolos fijamente--, mas para Dios todo es posible.
Mat 19:27 --¡Mira, nosotros lo hemos dejado todo por seguirte! --le reclamó Pedro--. ¿Y qué ganamos con eso?
Mat 19:28 --Les aseguro --respondió Jesús-- que en la renovación de todas las cosas, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono glorioso, ustedes que me han seguido se sentarán también en doce tronos para gobernar a las doce tribus de Israel.
Mat 19:29 Y todo el que por mi causa haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre,* hijos o terrenos, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna.
Mat 19:30 Pero muchos de los primeros serán últimos, y muchos de los últimos serán primeros.
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Mat 20:1 "Así mismo el reino de los cielos se parece a un propietario que salió de madrugada a contratar obreros para su viñedo.
Mat 20:2 Acordó darles la paga* de un día de trabajo y los envió a su viñedo.
Mat 20:3 Cerca de las nueve de la mañana,* salió y vio a otros que estaban desocupados en la plaza.
Mat 20:4 Les dijo: 'Vayan también ustedes a trabajar en mi viñedo, y les pagaré lo que sea justo.'
Mat 20:5 Así que fueron. Salió de nuevo a eso del mediodía y a la media tarde, e hizo lo mismo.
Mat 20:6 Alrededor de las cinco de la tarde, salió y encontró a otros más que estaban sin trabajo. Les preguntó: '¿Por qué han estado aquí desocupados todo el día?'
Mat 20:7 'Porque nadie nos ha contratado', contestaron. Él les dijo: 'Vayan también ustedes a trabajar en mi viñedo.'
Mat 20:8 "Al atardecer, el dueño del viñedo le ordenó a su capataz: 'Llama a los obreros y págales su jornal, comenzando por los últimos contratados hasta llegar a los primeros.'
Mat 20:9 Se presentaron los obreros que habían sido contratados cerca de las cinco de la tarde, y cada uno recibió la paga de un día.
Mat 20:10 Por eso cuando llegaron los que fueron contratados primero, esperaban que recibirían más. Pero cada uno de ellos recibió también la paga de un día.
Mat 20:11 Al recibirla, comenzaron a murmurar contra el propietario.
Mat 20:12 Éstos que fueron los últimos en ser contratados trabajaron una sola hora --dijeron--, y usted los ha tratado como a nosotros que hemos soportado el peso del trabajo y el calor del día.'
Mat 20:13 Pero él le contestó a uno de ellos: Ámigo, no estoy cometiendo ninguna injusticia contigo. ¿Acaso no aceptaste trabajar por esa paga?
Mat 20:14 Tómala y vete. Quiero darle al último obrero contratado lo mismo que te di a ti.
Mat 20:15 ¿Es que no tengo derecho a hacer lo que quiera con mi dinero? ¿O te da envidia de que yo sea generoso?'*
Mat 20:16 "Así que los últimos serán primeros, y los primeros, últimos.
Mat 20:17 Mientras subía Jesús rumbo a Jerusalén, tomó aparte a los doce discípulos y les dijo:
Mat 20:18 "Ahora vamos rumbo a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los jefes de los sacerdotes y a los maestros de la ley. Ellos lo condenarán a muerte
Mat 20:19 y lo entregarán a los gentiles para que se burlen de él, lo azoten y lo crucifiquen. Pero al tercer día resucitará."
Mat 20:20 Entonces la madre de Jacobo y de Juan,* junto con ellos, se acercó a Jesús y, arrodillándose, le pidió un favor.
Mat 20:21 --¿Qué quieres? --le preguntó Jesús. --Ordena que en tu reino uno de estos dos hijos míos se siente a tu derecha y el otro a tu izquierda.
Mat 20:22 --No saben lo que están pidiendo --les replicó Jesús--. ¿Pueden acaso beber el trago amargo de la copa que yo voy a beber? --Sí, podemos.
Mat 20:23 --Ciertamente beberán de mi copa --les dijo Jesús--, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me corresponde concederlo. Eso ya está decidido* por mi Padre.
Mat 20:24 Cuando lo oyeron los otros diez, se indignaron contra los dos hermanos.
Mat 20:25 Jesús los llamó y les dijo: --Como ustedes saben, los gobernantes de las naciones oprimen a los súbditos, y los altos oficiales abusan de su autoridad.
Mat 20:26 Pero entre ustedes no debe ser así. Al contrario, el que quiera hacerse grande entre ustedes deberá ser su servidor,
Mat 20:27 y el que quiera ser el primero deberá ser esclavo de los demás;
Mat 20:28 así como el Hijo del hombre no vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.
Mat 20:29 Una gran multitud seguía a Jesús cuando él salía de Jericó con sus discípulos.
Mat 20:30 Dos ciegos que estaban sentados junto al camino, al oír que pasaba Jesús, gritaron: --¡Señor, Hijo de David, ten compasión de nosotros!
Mat 20:31 La multitud los reprendía para que se callaran, pero ellos gritaban con más fuerza: --¡Señor, Hijo de David, ten compasión de nosotros!
Mat 20:32 Jesús se detuvo y los llamó. --¿Qué quieren que haga por ustedes?
Mat 20:33 --Señor, queremos recibir la vista.
Mat 20:34 Jesús se compadeció de ellos y les tocó los ojos. Al instante recobraron la vista y lo siguieron.
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Mat 21:1 Cuando se acercaban a Jerusalén y llegaron a Betfagé, al monte de los Olivos, Jesús envió a dos discípulos
Mat 21:2 con este encargo: "Vayan a la aldea que tienen enfrente, y ahí mismo encontrarán una burra atada, y un burrito con ella. Desátenlos y tráiganmelos.
Mat 21:3 Si alguien les dice algo, díganle que el Señor los necesita, pero que ya los devolverá."
Mat 21:4 Esto sucedió para que se cumpliera lo dicho por el profeta:
Mat 21:5 "Digan a la hija de Sión: 'Mira, tu rey viene a ti, humilde y montado en un burro, en un burrito, cría de una bestia de carga.' "*
Mat 21:6 Los discípulos fueron e hicieron como les había mandado Jesús.
Mat 21:7 Llevaron la burra y el burrito, y pusieron encima sus mantos, sobre los cuales se sentó Jesús.
Mat 21:8 Había mucha gente que tendía sus mantos sobre el camino; otros cortaban ramas de los árboles y las esparcían en el camino.
Mat 21:9 Tanto la gente que iba delante de él como la que iba detrás, gritaba: --¡Hosanna* al Hijo de David! --¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!* --¡Hosanna en las alturas!
Mat 21:10 Cuando Jesús entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió. --¿Quién es éste? --preguntaban.
Mat 21:11 --Éste es el profeta Jesús, de Nazaret de Galilea --contestaba la gente.
Mat 21:12 Jesús entró en el templo* y echó de allí a todos los que compraban y vendían. Volcó las mesas de los que cambiaban dinero y los puestos de los que vendían palomas.
Mat 21:13 "Escrito está --les dijo--: 'Mi casa será llamada casa de oración';* pero ustedes la están convirtiendo en 'cueva de ladrones'.*"
Mat 21:14 Se le acercaron en el templo ciegos y cojos, y los sanó.
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Mat 22:1 Jesús volvió a hablarles en parábolas, y les dijo:
Mat 22:2 "El reino de los cielos es como un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo.
Mat 22:3 Mandó a sus siervos que llamaran a los invitados, pero éstos se negaron a asistir al banquete.
Mat 22:4 Luego mandó a otros siervos y les ordenó: 'Digan a los invitados que ya he preparado mi comida: Ya han matado mis bueyes y mis reses cebadas, y todo está listo. Vengan al banquete de bodas.'
Mat 22:5 Pero ellos no hicieron caso y se fueron: uno a su campo, otro a su negocio.
Mat 22:6 Los demás agarraron a los siervos, los maltrataron y los mataron.
Mat 22:7 El rey se enfureció. Mandó su ejército a destruir a los asesinos y a incendiar su ciudad.
Mat 22:8 Luego dijo a sus siervos: Él banquete de bodas está preparado, pero los que invité no merecían venir.
Mat 22:9 Vayan al cruce de los caminos e inviten al banquete a todos los que encuentren.'
Mat 22:10 Así que los siervos salieron a los caminos y reunieron a todos los que pudieron encontrar, buenos y malos, y se llenó de invitados el salón de bodas.
Mat 22:11 "Cuando el rey entró a ver a los invitados, notó que allí había un hombre que no estaba vestido con el traje de boda.
Mat 22:12 Ámigo, ¿cómo entraste aquí sin el traje de boda?', le dijo. El hombre se quedó callado.
Mat 22:13 Entonces el rey dijo a los sirvientes: 'Átenlo de pies y manos, y échenlo afuera, a la oscuridad, donde habrá llanto y rechinar de dientes.'
Mat 22:14 Porque muchos son los invitados, pero pocos los escogidos."
Mat 22:15 Entonces salieron los fariseos y tramaron cómo tenderle a Jesús una trampa con sus mismas palabras.
Mat 22:16 Enviaron algunos de sus discípulos junto con los herodianos, los cuales le dijeron: --Maestro, sabemos que eres un hombre íntegro y que enseñas el camino de Dios de acuerdo con la verdad. No te dejas influir por nadie porque no te fijas en las apariencias.
Mat 22:17 Danos tu opinión: ¿Está permitido pagar impuestos al césar o no?
Mat 22:18 Conociendo sus malas intenciones, Jesús replicó: --¡Hipócritas! ¿Por qué me tienden trampas?
Mat 22:19 Muéstrenme la moneda para el impuesto. Y se la enseñaron.*
Mat 22:20 --¿De quién son esta imagen y esta inscripción? --les preguntó.
Mat 22:21 --Del césar --respondieron. --Entonces denle al césar lo que es del césar y a Dios lo que es de Dios.
Mat 22:22 Al oír esto, se quedaron asombrados. Así que lo dejaron y se fueron.
Mat 22:23 Ese mismo día los saduceos, que decían que no hay resurrección, se le acercaron y le plantearon un problema:
Mat 22:24 --Maestro, Moisés nos enseñó que si un hombre muere sin tener hijos, el hermano de ese hombre tiene que casarse con la viuda para que su hermano tenga descendencia.
Mat 22:25 Pues bien, había entre nosotros siete hermanos. El primero se casó y murió y, como no tuvo hijos, dejó la esposa a su hermano.
Mat 22:26 Lo mismo les pasó al segundo y al tercer hermano, y así hasta llegar al séptimo.
Mat 22:27 Por último, murió la mujer.
Mat 22:28 Ahora bien, en la resurrección, ¿de cuál de los siete será esposa esta mujer, ya que todos estuvieron casados con ella?
Mat 22:29 Jesús les contestó: --Ustedes andan equivocados porque desconocen las Escrituras y el poder de Dios.
Mat 22:30 En la resurrección, las personas no se casarán ni serán dadas en casamiento, sino que serán como los ángeles que están en el cielo.
Mat 22:31 Pero en cuanto a la resurrección de los muertos, ¿no han leído lo que Dios les dijo a ustedes:
Mat 22:32 'Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob'?* Él no es Dios de muertos, sino de vivos.
Mat 22:33 Al oír esto, la gente quedó admirada de su enseñanza.
Mat 22:34 Los fariseos se reunieron al oír que Jesús había hecho callar a los saduceos.
Mat 22:35 Uno de ellos, experto en la ley, le tendió una trampa con esta pregunta:
Mat 22:36 --Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley?
Mat 22:37 --Áma al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente'* --le respondió Jesús--.
Mat 22:38 Éste es el primero y el más importante de los mandamientos.
Mat 22:39 El segundo se parece a éste: Áma a tu prójimo como a ti mismo.'*
Mat 22:40 De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.
Mat 22:41 Mientras estaban reunidos los fariseos, Jesús les preguntó:
Mat 22:42 --¿Qué piensan ustedes acerca del Cristo? ¿De quién es hijo? --De David --le respondieron ellos.
Mat 22:43 --Entonces, ¿cómo es que David, hablando por el Espíritu, lo llama 'Señor'? Él afirma:
Mat 22:44 ""'Dijo el Señor a mi Señor: 'Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies.' "'*
Mat 22:45 Si David lo llama 'Señor', ¿cómo puede entonces ser su hijo?
Mat 22:46 Nadie pudo responderle ni una sola palabra, y desde ese día ninguno se atrevía a hacerle más preguntas.
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Mat 23:1 Después de esto, Jesús dijo a la gente y a sus discípulos:
Mat 23:2 "Los maestros de la ley y los fariseos tienen la responsabilidad de interpretar a Moisés.*
Mat 23:3 Así que ustedes deben obedecerlos y hacer todo lo que les digan. Pero no hagan lo que hacen ellos, porque no practican lo que predican.
Mat 23:4 Atan cargas pesadas y las ponen sobre la espalda de los demás, pero ellos mismos no están dispuestos a mover ni un dedo para levantarlas.
Mat 23:5 "Todo lo hacen para que la gente los vea: Usan filacterias grandes y adornan sus ropas con borlas vistosas;*
Mat 23:6 se mueren por el lugar de honor en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas,
Mat 23:7 y porque la gente los salude en las plazas y los llame 'Rabí'.
Mat 23:8 "Pero no permitan que a ustedes se les llame 'Rabí', porque tienen un solo Maestro y todos ustedes son hermanos.
Mat 23:9 Y no llamen 'padre' a nadie en la tierra, porque ustedes tienen un solo Padre, y él está en el cielo.
Mat 23:10 Ni permitan que los llamen 'maestro', porque tienen un solo Maestro, el Cristo.
Mat 23:11 El más importante entre ustedes será siervo de los demás.
Mat 23:12 Porque el que a sí mismo se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.
Mat 23:13 "¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Les cierran a los demás el reino de los cielos, y ni entran ustedes ni dejan entrar a los que intentan hacerlo.*
Mat 23:14 (OMITTED TEXT)
Mat 23:15 "¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Recorren tierra y mar para ganar un solo adepto, y cuando lo han logrado lo hacen dos veces más merecedor del infierno* que ustedes.
Mat 23:16 "¡Ay de ustedes, guías ciegos!, que dicen: 'Si alguien jura por el templo, no significa nada; pero si jura por el oro del templo, queda obligado por su juramento.'
Mat 23:17 ¡Ciegos insensatos! ¿Qué es más importante: el oro, o el templo que hace sagrado al oro?
Mat 23:18 También dicen ustedes: 'Si alguien jura por el altar, no significa nada; pero si jura por la ofrenda que está sobre él, queda obligado por su juramento.'
Mat 23:19 ¡Ciegos! ¿Qué es más importante: la ofrenda, o el altar que hace sagrada la ofrenda?
Mat 23:20 Por tanto, el que jura por el altar, jura no sólo por el altar sino por todo lo que está sobre él.
Mat 23:21 El que jura por el templo, jura no sólo por el templo sino por quien habita en él.
Mat 23:22 Y el que jura por el cielo, jura por el trono de Dios y por aquel que lo ocupa.
Mat 23:23 "¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Dan la décima parte de sus especias: la menta, el anís y el comino. Pero han descuidado los asuntos más importantes de la ley, tales como la justicia, la misericordia y la fidelidad. Debían haber practicado esto sin descuidar aquello.
Mat 23:24 ¡Guías ciegos! Cuelan el mosquito pero se tragan el camello.
Mat 23:25 "¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Limpian el exterior del vaso y del plato, pero por dentro están llenos de robo y de desenfreno.
Mat 23:26 ¡Fariseo ciego! Limpia primero por dentro el vaso y el plato, y así quedará limpio también por fuera.
Mat 23:27 "¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que son como sepulcros blanqueados. Por fuera lucen hermosos pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de podredumbre.
Mat 23:28 Así también ustedes, por fuera dan la impresión de ser justos pero por dentro están llenos de hipocresía y de maldad.
Mat 23:29 "¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Construyen sepulcros para los profetas y adornan los monumentos de los justos.
Mat 23:30 Y dicen: 'Si hubiéramos vivido nosotros en los días de nuestros antepasados, no habríamos sido cómplices de ellos para derramar la sangre de los profetas.'
Mat 23:31 Pero así quedan implicados ustedes al declararse descendientes de los que asesinaron a los profetas.
Mat 23:32 ¡Completen de una vez por todas lo que sus antepasados comenzaron!
Mat 23:33 "¡Serpientes! ¡Camada de víboras! ¿Cómo escaparán ustedes de la condenación del infierno?*
Mat 23:34 Por eso yo les voy a enviar profetas, sabios y maestros. A algunos de ellos ustedes los matarán y crucificarán; a otros los azotarán en sus sinagogas y los perseguirán de pueblo en pueblo.
Mat 23:35 Así recaerá sobre ustedes la culpa de toda la sangre justa que ha sido derramada sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la de Zacarías, hijo de Berequías, a quien ustedes asesinaron entre el santuario y el altar de los sacrificios.
Mat 23:36 Les aseguro que todo esto vendrá sobre esta generación.
Mat 23:37 "¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que se te envían! ¡Cuántas veces quise reunir a tus hijos, como reúne la gallina a sus pollitos debajo de sus alas, pero no quisiste!
Mat 23:38 Pues bien, la casa de ustedes va a quedar abandonada.
Mat 23:39 Y les advierto que ya no volverán a verme hasta que digan: '¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!'*"
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Mat 24:1 Jesús salió del templo y, mientras caminaba, se le acercaron sus discípulos y le mostraron los edificios del templo.
Mat 24:2 Pero él les dijo: --¿Ven todo esto? Les aseguro que no quedará piedra sobre piedra, pues todo será derribado.
Mat 24:3 Más tarde estaba Jesús sentado en el monte de los Olivos, cuando llegaron los discípulos y le preguntaron en privado: --¿Cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo?
Mat 24:4 --Tengan cuidado de que nadie los engañe --les advirtió Jesús--.
Mat 24:5 Vendrán muchos que, usando mi nombre, dirán: 'Yo soy el Cristo', y engañarán a muchos.
Mat 24:6 Ustedes oirán de guerras y de rumores de guerras, pero procuren no alarmarse. Es necesario que eso suceda, pero no será todavía el fin.
Mat 24:7 Se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá hambres y terremotos por todas partes.
Mat 24:8 Todo esto será apenas el comienzo de los dolores.
Mat 24:9 "Entonces los entregarán a ustedes para que los persigan y los maten, y los odiarán todas las naciones por causa de mi nombre.
Mat 24:10 En aquel tiempo muchos se apartarán de la fe; unos a otros se traicionarán y se odiarán;
Mat 24:11 y surgirá un gran número de falsos profetas que engañarán a muchos.
Mat 24:12 Habrá tanta maldad que el amor de muchos se enfriará,
Mat 24:13 pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo
Mat 24:14 Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.
Mat 24:15 "Así que cuando vean en el lugar santo 'la terrible abominación',* de la que habló el profeta Daniel (el que lee, que lo entienda),
Mat 24:16 los que estén en Judea huyan a las montañas.
Mat 24:17 El que esté en la azotea no baje a llevarse nada de su casa.
Mat 24:18 Y el que esté en el campo no regrese para buscar su capa.
Mat 24:19 ¡Qué terrible será en aquellos días para las que estén embarazadas o amamantando!
Mat 24:20 Oren para que su huida no suceda en invierno ni en sábado.
Mat 24:21 Porque habrá una gran tribulación, como no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá jamás.
Mat 24:22 Si no se acortaran esos días, nadie sobreviviría, pero por causa de los elegidos se acortarán.
Mat 24:23 Entonces, si alguien les dice a ustedes: '¡Miren, aquí está el Cristo!' o '¡Allí está!', no lo crean.
Mat 24:24 Porque surgirán falsos Cristos y falsos profetas que harán grandes señales y milagros para engañar, de ser posible, aun a los elegidos.
Mat 24:25 Fíjense que se lo he dicho a ustedes de antemano.
Mat 24:26 "Por eso, si les dicen: '¡Miren que está en el desierto!', no salgan; o: '¡Miren que está en la casa!', no lo crean.
Mat 24:27 Porque así como el relámpago que sale del oriente se ve hasta en el occidente, así será la venida del Hijo del hombre.
Mat 24:28 Donde esté el cadáver, allí se reunirán los buitres.
Mat 24:29 "Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, "él sol se oscurecerá y la luna no dará su luz; las estrellas caerán del cielo y los cuerpos celestes serán sacudidos'.*
Mat 24:30 "La señal del Hijo del hombre aparecerá en el cielo, y se angustiarán todas las razas de la tierra. Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria.
Mat 24:31 Y al sonido de la gran trompeta mandará a sus ángeles, y reunirán de los cuatro vientos a los elegidos, de un extremo al otro del cielo.
Mat 24:32 "Aprendan de la higuera esta lección: Tan pronto como se ponen tiernas sus ramas y brotan sus hojas, ustedes saben que el verano está cerca.
Mat 24:33 Igualmente, cuando vean todas estas cosas, sepan que el tiempo está cerca, a las puertas.
Mat 24:34 Les aseguro que no pasará esta generación hasta que todas estas cosas sucedan.
Mat 24:35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras jamás pasarán.
Mat 24:36 "Pero en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo,* sino sólo el Padre.
Mat 24:37 La venida del Hijo del hombre será como en tiempos de Noé.
Mat 24:38 Porque en los días antes del diluvio comían, bebían y se casaban y daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca;
Mat 24:39 y no supieron nada de lo que sucedería hasta que llegó el diluvio y se los llevó a todos. Así será en la venida del Hijo del hombre.
Mat 24:40 Estarán dos hombres en el campo: uno será llevado y el otro será dejado.
Mat 24:41 Dos mujeres estarán moliendo: una será llevada y la otra será dejada.
Mat 24:42 "Por lo tanto, manténganse despiertos, porque no saben qué día vendrá su Señor.
Mat 24:43 Pero entiendan esto: Si un dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, se mantendría despierto para no dejarlo forzar la entrada.
Mat 24:44 Por eso también ustedes deben estar preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen.
Mat 24:45 "¿Quién es el siervo fiel y prudente a quien su señor ha dejado encargado de los sirvientes para darles la comida a su debido tiempo?
Mat 24:46 Dichoso el siervo cuando su señor, al regresar, lo encuentra cumpliendo con su deber.
Mat 24:47 Les aseguro que lo pondrá a cargo de todos sus bienes.
Mat 24:48 Pero qué tal si ese siervo malo se pone a pensar: 'Mi señor se está demorando',
Mat 24:49 y luego comienza a golpear a sus compañeros, y a comer y beber con los borrachos.
Mat 24:50 El día en que el siervo menos lo espere y a la hora menos pensada el señor volverá.
Mat 24:51 Lo castigará severamente y le impondrá la condena que reciben los hipócritas. Y habrá llanto y rechinar de dientes.
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Mat 25:1 "El reino de los cielos será entonces como diez jóvenes solteras que tomaron sus lámparas y salieron a recibir al novio.
Mat 25:2 Cinco de ellas eran insensatas y cinco prudentes.
Mat 25:3 Las insensatas llevaron sus lámparas, pero no se abastecieron de aceite.
Mat 25:4 En cambio, las prudentes llevaron vasijas de aceite junto con sus lámparas.
Mat 25:5 Y como el novio tardaba en llegar, a todas les dio sueño y se durmieron.
Mat 25:6 A medianoche se oyó un grito: '¡Ahí viene el novio! ¡Salgan a recibirlo!'
Mat 25:7 Entonces todas las jóvenes se despertaron y se pusieron a preparar sus lámparas.
Mat 25:8 Las insensatas dijeron a las prudentes: 'Dennos un poco de su aceite porque nuestras lámparas se están apagando.'
Mat 25:9 'No --respondieron éstas--, porque así no va a alcanzar ni para nosotras ni para ustedes. Es mejor que vayan a los que venden aceite, y compren para ustedes mismas.'
Mat 25:10 Pero mientras iban a comprar el aceite llegó el novio, y las jóvenes que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas. Y se cerró la puerta.
Mat 25:11 Después llegaron también las otras. '¡Señor! ¡Señor! --suplicaban--. ¡Ábrenos la puerta!'
Mat 25:12 '¡No, no las conozco!', respondió él.
Mat 25:13 "Por tanto --agregó Jesús--, manténganse despiertos porque no saben ni el día ni la hora.
Mat 25:14 "El reino de los cielos será también como un hombre que, al emprender un viaje, llamó a sus siervos y les encargó sus bienes.
Mat 25:15 A uno le dio cinco mil monedas de oro,* a otro dos mil y a otro sólo mil, a cada uno según su capacidad. Luego se fue de viaje.
Mat 25:16 El que había recibido las cinco mil fue en seguida y negoció con ellas y ganó otras cinco mil.
Mat 25:17 Así mismo, el que recibió dos mil ganó otras dos mil.
Mat 25:18 Pero el que había recibido mil fue, cavó un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.
Mat 25:19 "Después de mucho tiempo volvió el señor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos.
Mat 25:20 El que había recibido las cinco mil monedas llegó con las otras cinco mil. 'Señor --dijo--, usted me encargó cinco mil monedas. Mire, he ganado otras cinco mil.'
Mat 25:21 Su señor le respondió: '¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! En lo poco has sido fiel; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!'
Mat 25:22 Llegó también el que recibió dos mil monedas. 'Señor --informó--, usted me encargó dos mil monedas. Mire, he ganado otras dos mil.'
Mat 25:23 Su señor le respondió: '¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! Has sido fiel en lo poco; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!'
Mat 25:24 "Después llegó el que había recibido sólo mil monedas. 'Señor --explicó--, yo sabía que usted es un hombre duro, que cosecha donde no ha sembrado y recoge donde no ha esparcido.
Mat 25:25 Así que tuve miedo, y fui y escondí su dinero en la tierra. Mire, aquí tiene lo que es suyo.'
Mat 25:26 Pero su señor le contestó: '¡Siervo malo y perezoso! ¿Así que sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido
Mat 25:27 Pues debías haber depositado mi dinero en el banco, para que a mi regreso lo hubiera recibido con intereses.'
Mat 25:28 'Quítenle las mil monedas y dénselas al que tiene las diez mil.
Mat 25:29 Porque a todo el que tiene, se le dará más, y tendrá en abundancia. Al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene.
Mat 25:30 Y a ese siervo inútil échenlo afuera, a la oscuridad, donde habrá llanto y rechinar de dientes.'
Mat 25:31 "Cuando el Hijo del hombre venga en su gloria, con todos sus ángeles, se sentará en su trono glorioso.
Mat 25:32 Todas las naciones se reunirán delante de él, y él separará a unos de otros, como separa el pastor las ovejas de las cabras.
Mat 25:33 Pondrá las ovejas a su derecha, y las cabras a su izquierda.
Mat 25:34 "Entonces dirá el Rey a los que estén a su derecha: 'Vengan ustedes, a quienes mi Padre ha bendecido; reciban su herencia, el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo.
Mat 25:35 Porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; fui forastero, y me dieron alojamiento;
Mat 25:36 necesité ropa, y me vistieron; estuve enfermo, y me atendieron; estuve en la cárcel, y me visitaron.'
Mat 25:37 Y le contestarán los justos: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber?
Mat 25:38 ¿Cuándo te vimos como forastero y te dimos alojamiento, o necesitado de ropa y te vestimos?
Mat 25:39 ¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y te visitamos?'
Mat 25:40 El Rey les responderá: 'Les aseguro que todo lo que hicieron por uno de mis hermanos, aun por el más pequeño, lo hicieron por mí.'
Mat 25:41 "Luego dirá a los que estén a su izquierda: Ápártense de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles.
Mat 25:42 Porque tuve hambre, y ustedes no me dieron nada de comer; tuve sed, y no me dieron nada de beber;
Mat 25:43 fui forastero, y no me dieron alojamiento; necesité ropa, y no me vistieron; estuve enfermo y en la cárcel, y no me atendieron.'
Mat 25:44 Ellos también le contestarán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, o como forastero, o necesitado de ropa, o enfermo, o en la cárcel, y no te ayudamos?'
Mat 25:45 Él les responderá: 'Les aseguro que todo lo que no hicieron por el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron por mí.'
Mat 25:46 "Aquéllos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.
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Mat 26:1 Después de exponer todas estas cosas, Jesús les dijo a sus discípulos:
Mat 26:2 "Como ya saben, faltan dos días para la Pascua, y el Hijo del hombre será entregado para que lo crucifiquen."
Mat 26:3 Se reunieron entonces los jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo en el palacio de Caifás, el sumo sacerdote,
Mat 26:4 y con artimañas buscaban cómo arrestar a Jesús para matarlo.
Mat 26:5 "Pero no durante la fiesta --decían--, no sea que se amotine el pueblo."
Mat 26:6 Estando Jesús en Betania, en casa de Simón llamado el Leproso,
Mat 26:7 se acercó una mujer con un frasco de alabastro lleno de un perfume muy caro, y lo derramó sobre la cabeza de Jesús mientras él estaba sentado a la mesa.
Mat 26:8 Al ver esto, los discípulos se indignaron. --¿Para qué este desperdicio? --dijeron--.
Mat 26:9 Podía haberse vendido este perfume por mucho dinero para darlo a los pobres.
Mat 26:10 Consciente de ello, Jesús les dijo: --¿Por qué molestan a esta mujer? Ella ha hecho una obra hermosa conmigo.
Mat 26:11 A los pobres siempre los tendrán con ustedes, pero a mí no me van a tener siempre.
Mat 26:12 Al derramar ella este perfume sobre mi cuerpo, lo hizo a fin de prepararme para la sepultura.
Mat 26:13 Les aseguro que en cualquier parte del mundo donde se predique este evangelio, se contará también, en memoria de esta mujer, lo que ella hizo.
Mat 26:14 Uno de los doce, el que se llamaba Judas Iscariote, fue a ver a los jefes de los sacerdotes.
Mat 26:15 --¿Cuánto me dan, y yo les entrego a Jesús? --les propuso. Decidieron pagarle treinta monedas de plata.
Mat 26:16 Y desde entonces Judas buscaba una oportunidad para entregarlo.
Mat 26:17 El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: --¿Dónde quieres que hagamos los preparativos para que comas la Pascua?
Mat 26:18 Él les respondió que fueran a la ciudad, a la casa de cierto hombre, y le dijeran: "El Maestro dice: 'Mi tiempo está cerca. Voy a celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos.' "
Mat 26:19 Los discípulos hicieron entonces como Jesús les había mandado, y prepararon la Pascua.
Mat 26:20 Al anochecer, Jesús estaba sentado a la mesa con los doce.
Mat 26:21 Mientras comían, les dijo: --Les aseguro que uno de ustedes me va a traicionar.
Mat 26:22 Ellos se entristecieron mucho, y uno por uno comenzaron a preguntarle: --¿Acaso seré yo, Señor?
Mat 26:23 --El que mete la mano conmigo en el plato es el que me va a traicionar --respondió Jesús--.
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Mat 27:1 Muy de mañana, todos los jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo tomaron la decisión de condenar a muerte a Jesús.
Mat 27:2 Lo ataron, se lo llevaron y se lo entregaron a Pilato, el gobernador.
Mat 27:3 Cuando Judas, el que lo había traicionado, vio que habían condenado a Jesús, sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos.
Mat 27:4 --He pecado --les dijo-- porque he entregado sangre inocente. --¿Y eso a nosotros qué nos importa? --respondieron--. ¡Allá tú!
Mat 27:5 Entonces Judas arrojó el dinero en el santuario y salió de allí. Luego fue y se ahorcó.
Mat 27:6 Los jefes de los sacerdotes recogieron las monedas y dijeron: "La ley no permite echar esto al tesoro, porque es precio de sangre."
Mat 27:7 Así que resolvieron comprar con ese dinero un terreno conocido como Campo del Alfarero, para sepultar allí a los extranjeros.
Mat 27:8 Por eso se le ha llamado Campo de Sangre hasta el día de hoy.
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Mat 28:1 Después del sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro.
Mat 28:2 Sucedió que hubo un terremoto violento, porque un ángel del Señor bajó del cielo y, acercándose al sepulcro, quitó la piedra y se sentó sobre ella.
Mat 28:3 Su aspecto era como el de un relámpago, y su ropa era blanca como la nieve.
Mat 28:4 Los guardias tuvieron tanto miedo de él que se pusieron a temblar y quedaron como muertos.
Mat 28:5 El ángel dijo a las mujeres: --No tengan miedo; sé que ustedes buscan a Jesús, el que fue crucificado.
Mat 28:6 No está aquí, pues ha resucitado, tal como dijo. Vengan a ver el lugar donde lo pusieron.
Mat 28:7 Luego vayan pronto a decirles a sus discípulos: 'Él se ha levantado de entre los muertos y va delante de ustedes a Galilea. Allí lo verán.' Ahora ya lo saben.
Mat 28:8 Así que las mujeres se alejaron a toda prisa del sepulcro, asustadas pero muy alegres, y corrieron a dar la noticia a los discípulos.
Mat 28:9 En eso Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas se le acercaron, le abrazaron los pies y lo adoraron.
Mat 28:10 --No tengan miedo --les dijo Jesús--. Vayan a decirles a mis hermanos que se dirijan a Galilea, y allí me verán.
Mat 28:11 Mientras las mujeres iban de camino, algunos de los guardias entraron en la ciudad e informaron a los jefes de los sacerdotes de todo lo que había sucedido.
Mat 28:12 Después de reunirse estos jefes con los ancianos y de trazar un plan, les dieron a los soldados una fuerte suma de dinero
Mat 28:13 y les encargaron: "Digan que los discípulos de Jesús vinieron por la noche y que, mientras ustedes dormían, se robaron el cuerpo.
Mat 28:14 Y si el gobernador llega a enterarse de esto, nosotros responderemos por ustedes y les evitaremos cualquier problema."
Mat 28:15 Así que los soldados tomaron el dinero e hicieron como se les había instruido. Esta es la versión de los sucesos que hasta el día de hoy ha circulado entre los judíos.
Mat 28:16 Los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña que Jesús les había indicado.
Mat 28:17 Cuando lo vieron, lo adoraron; pero algunos dudaban.
Mat 28:18 Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: --Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra.
Mat 28:19 Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,
Mat 28:20 enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo.*


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